Viernes 28 de Agosto de 2026 |
Al intentar describir brevemente Obsesión por el caos, de Cástulo Aceves (Jalisco, 1980), o bien buscar un par de palabras que encierren los textos que nos presenta, quizá sea pertinente mencionar como una de las características esenciales el humor negro. En su texto “Las huellas al paso”, publicado en la Revista de lo breve (se puede consultar en https://revistamicrorrelatos.blogspot.com/2014/06/proceso-creativo-de-fernando-sanchez.html), Fernando Sánchez Clelo nos menciona: “considero importante para mí no escribir únicamente chistes o juegos fantásticos. No los descarto como motivo de mi escritura, pero quiero ofrecer también otra minificción que sirva, primero, para la recreación del lector, pero con la alternativa de que quien quiera profundizar en ella, encuentre contenidos subyacentes y alegóricos que expresen lo que sentimos y pensamos muchos de nosotros. Es una de las razones por las que recurro al humor negro […]”. Resulta interesante, pues Sánchez Clelo es coordinador de la colección Ficción Express, colección en la que se publicó el libro de Cástulo, libro en el que el lector notará que varias de sus minificciones cumplen a cabalidad lo que Fernando señala: contenidos subyacentes que serán un disparador de reflexiones profundas para develarnos una situación incómoda, un texto con una nueva interpretación o una crítica mordaz a lo que ocurre en nuestra terrible realidad. Obsesión por el caos es un conjunto de 49 minificciones —divididas en 7 partes— que contienen humor negro, intertextualidad y alegoría: en breves textos —si acaso un par de líneas—, el autor nos presenta esa realidad descarnada a la que me referí líneas arriba: “En un bosque de la China, la chinita se perdió. Como yo estaba perdido… nunca encontraron mi cuerpo, ni nadie llegaría a saber cuántas fuimos sus víctimas” (p. 33). Otro acierto de Cástulo Aceves es incorporar minificciones con detectives como personajes principales. Este resulta ser uno de los temas que más le apasionan y que lo han hecho escribir varios textos —incluida la novela Ella guardó silencio (Nitro Press, 2023)—. En el presente volumen, Aceves incluye detectives atípicos, fuera de lugar o detectives que han sido burlados, lo que nos hace pensar en la vigencia y reinvención de la literatura noir. Así encontraremos detectives payasos, detectives asesinados y detectives mitológicos, con lo que logra insertarse en diversas tradiciones literarias, no sólo de la literatura negra, al grado que nos hace pensar que la ciencia ficción, la mitología y el noir tienen líneas muy cercanas. “Murmullos”, “Abismos”, “Detectives”, “Vacíos”, “Vértigos”, “Caos” y “Cataclismos” son los 7 apartados que, a su vez, están integrados por 7 minificciones, como si de fractales se tratara. Y quizá lo sean, pues la fractalidad es una de las características de las minificciones en el siglo XX y en el siglo XXI: “La mujer miraba los tres cuerpos inmóviles. Su exesposo, su examante y el ahora exdetective: nunca entendieron el juego” (p. 39). La nanonarrativa de Cástulo Aceves abre muchas posibilidades para su propia literatura: detectives enanos, reminiscencias de obras clásicas, humor ácido y literatura negra son la apertura a un laberinto del que él tiene el mapa para trazar la ruta a nuevos mundos imaginarios. Nos toca leer, con lupa, sus universos insondables.
Obsesión por el caos de Cástulo Aceves. Colección Ficción Express de la Dirección General de Publicaciones de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2024. 98 páginas |