Martes 22 de Septiembre de 2026 |
Septiembre es el mes que nos llama a la memoria histórica, a la dignidad y al orgullo patrio. En el marco de nuestras fiestas patrias, no solo conmemoramos la independencia que nos legaron los héroes y heroínas de la nación, sino que renovamos un compromiso irrenunciable: el respeto absoluto a nuestra soberanía. Hoy más que nunca, debemos dejar claro que no podemos ni permitiremos que fuerzas extranjeras pretendan colonizar nuevamente a nuestra patria bajo argumentos falaces. ¡Basta ya! Es inadmisible que pretendan utilizar el tema de las visas norteamericanas para montar mezquinas campañas de desprestigio contra un proyecto de nación que le sirve y responde de frente al pueblo de México. Quienes recurren a la injerencia externa para descalificar lo que se ha construido con el voto democrático de millones, demuestran su falta de patriotismo y su absoluta desesperación. Resulta lamentable y vergonzoso ver cómo las dirigencias y figuras del PRIAN organizan giras y viajes al extranjero con el único propósito de mendigar allá afuera el apoyo que las y los mexicanos les negaron categóricamente en las urnas. Van a tocar puertas a potencias e instancias internacionales a pedir la intervención e injerencia extranjera en nuestros asuntos internos, buscando desesperadamente que desde afuera les ayuden a restaurar la vieja red de privilegios, impunidad y corrupción que por décadas saqueó a nuestro país en detrimento de las y los mexicanos. Esa oposición deleznable no busca el bienestar de las familias mexicanas; busca recuperar los beneficios de unos cuantos a costa del sufrimiento de las mayorías. Prefieren subordinar la dignidad de la nación con tal de mantener vivo un régimen de componendas que el pueblo de México ya sepultó democráticamente. Por ello, desde el Congreso de la Unión asumimos nuestra responsabilidad histórica: seguiremos impulsando y fortaleciendo los andamiajes jurídicos necesarios para blindar y defender la soberanía nacional, impidiendo con la ley en la mano que intereses, poderes o gobiernos extranjeros se infiltren e interfieran en las decisiones que soberanamente le corresponden tomar al pueblo de México. En la Cuarta Transformación lo decimos de frente y con la frente en alto: no nos doblamos ante las calumnias ni permitiremos que pretensiones o presiones extranjeras intenten condicionar la política interna de nuestro país. A la oposición y a nuestros detractores se los recordamos con firmeza: la soberanía nacional no se negocia, no se subordina y no se entrega ante nada ni nadie. México es un país libre e independiente. Seguiremos defendiendo a México ante cualquier intento de naciones o gobiernos extranjeros de incidir o intervenir en las decisiones que se toman en nuestra patria. Alzaremos la voz las veces que sea necesario, porque nuestra lealtad es única y exclusivamente con las y los mexicanos. México no es piñata de nadie. Tampoco permitiremos que por intereses particulares la oposición recurra a potencias extranjeras para decidir lo que le compete únicamente al pueblo de México. Con el pueblo todo, sin el pueblo nada. La Transformación avanza y la patria se defiende.
Julieta Kristal Vences Valencia, secretaria de la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara de Diputados y diputada federal del Grupo Parlamentario de Morena.
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