Lunes 23 de Febrero de 2026

¡Vecinas, vecinos!

 

Miren ustedes que la flamante Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla tiene un superpoder poco valorado.

Sí, el de la puntualidad diferida.

 

Porque mientras la ciudad todavía estaba contando casquillos de la balacera en Sala de Despecho del 14 de febrero, mientras familias buscaban respuestas por la desaparición del matrimonio del Instituto Oriente, mientras en Pantepec se hablaba de doble feminicidio, la CDH de Puebla de Rosa Isela Sánchez Soya estaba en modo contemplativo.

 

Silencio institucional.

Meditación autónoma.

Reflexión profunda.

 

Fue hasta el 22 de febrero —días después, con el calendario ya bien avanzado— cuando por fin llegó el comunicado.

 

Breve, correcto, pulcro.

Solidaridad con las víctimas.

Exhorto a investigar de manera pronta y exhaustiva.

Llamado a evitar la revictimización.

Todo lo que uno espera leer.

Solo que un poquito más temprano habría sido un detalle.

 

En La Vecindad ya entendimos que la CDH de Puebla no corre, camina. Y camina cuando el ruido mediático ya bajó dos rayitas. Porque no hay nada más prudente que pronunciarse cuando el incendio ya está en brasas.

El 14 de febrero hubo tres jóvenes asesinados afuera de un bar en Angelópolis. Cinco más heridos. Cuatro detenidos. Sin móvil claro. El 19 desapareció un matrimonio; al día siguiente encontraron su auto en Tlaxcala y después los cuerpos en Chignahuapan. Una semana con demasiadas preguntas y muy pocas certezas.

 

Y la CDH de Puebla, fiel a su estilo, apareció con un exhorto elegante.

No es que esté mal lo que dice. Es que siempre parece llegar cuando ya lo dijeron todos.

Eso sí, prometen acompañamiento y orientación “en el ámbito de sus atribuciones”. Esa frase que en lenguaje burocrático significa: hasta donde el reglamento nos permita mover la pluma.

 

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En esta vecindad nadie espera que la CDH de Puebla resuelva crímenes.

Pero sí que su voz pese.

Que incomode.

Que presione.

Que no parezca comunicado de trámite.

 

Porque cuando la violencia se vuelve urgente, la defensa de derechos no puede ser diferida.

 

Pero bueno. La Comisión ya habló. Como siempre, con esa oportuna oportunidad de llegar cuando ya pasaron los días.

 *

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org