Viernes 06 de Marzo de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
Miren ustedes que Puebla y Tlaxcala no solo comparten frontera. También comparten conferencias, pero no versiones. Y es que el caso del matrimonio Tello Ruiz ya no solo duele por lo trágico, sino que ahora viene con bonus track, con las fiscalías que parecen jugar ping pong institucional. Primero, la fiscal poblana Idamis Pastor Betancourt, nos explicó que el móvil fue una deuda entre particulares y que el caso se investiga bajo la figura de delincuencia organizada porque participaron cinco personas.
Hasta ahí, parecía que ya teníamos algunas cosas claras.
Te puede interesar: Gobierno de Tlaxcala niega versión de Idamis Pastor: “No está investigando ella”
¿Qué dijo Tlaxcala sobre el caso Tello Ruiz?
Pero al día siguiente, desde Tlaxcala, el vocero del gobierno de Lorena Cuéllar, Antonio Martínez, prácticamente dijo: “¡Momento! ¿delincuencia organizada? Aquí no estamos investigando eso”. Y remató con que fueron “desafortunadas” las declaraciones de la fiscal poblana, porque habló de algo que no está en las líneas de investigación de Tlaxcala.
Traducido al idioma vecindad: —Yo no dije eso. —Pues ella sí lo dijo. —Pero no le toca decirlo. Y así, mientras una fiscalía habla de delincuencia organizada, la otra responde que no puede opinar sobre lo que no investiga.
Como si el expediente cruzara la frontera y cambiara de categoría jurídica por arte de magia.
El enredo no es menor. La desaparición se denunció en Puebla. El crimen ocurrió en Tlaxcala. Los cuerpos aparecieron en Chignahuapan. Hay detenidos en ambos estados. Unos vinculados, otros quién sabe. Unos por encubrimiento, otros por desaparición forzada, homicidio y feminicidio. Y en medio de todo, una rueda de prensa conjunta que nunca ocurrió. Eso sí, cuando surgió el rumor de que uno de los detenidos tendría relación con la familia de la gobernadora de Tlaxcala, la respuesta fue inmediata: “eso es ficción”.
Para desmentir hay coordinación exprés. Para explicar el caso, calma y debido proceso.
En esta vecindad entendemos que las investigaciones requieren sigilo. Que no todo se puede ventilar. Que la prisa mediática es mala consejera. Pero también entendemos algo básico, y es que cuando dos fiscalías ofrecen versiones distintas sobre el mismo caso, la confianza empieza a evaporarse. Porque aquí no estamos hablando de un trámite administrativo, estamos hablando de dos personas privadas de la libertad, asesinadas y abandonadas. Y de familias que no merecen que las autoridades se echen la bolita.
Si la investigación es de Tlaxcala, que lo diga claro. Si Puebla lleva parte del caso, que lo explique completo. Si es delincuencia organizada, que lo sostengan ambas. Y si no, que alguien nos diga entonces qué es. Porque en este momento, vecinos, lo único organizado parece ser la contradicción.
Y mientras las fiscalías afinan discursos, las preguntas siguen vivas. Y esas, hasta ahora, nadie las ha querido vincular a proceso.
No te vayas sin leer: Vinculan a proceso a tres personas por asesinato del matrimonio Tello Ruiz * Vecinas, vecinos, nos leemos el lunes.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org |