Jueves 30 de Abril de 2026

¡Vecinas y vecinos!

 

En la vecindad ya identificamos el nuevo sonido del Partido Verde y no, no es el canto del tucán, sino el del carrito que pasa a media mañana:

“Se compran colchones, tambores, refrigeradores… o algo de fierro viejo que venda…”

 

Y mire usted, no es metáfora gratuita.

 

Porque el Partido Verde salió muy digno a decir que no será refugio de nadie. Que ellos tienen cuadros propios, estructura sólida y hasta principios (bueno, esos a veces se guardan en el cajón).

 

Palabras más, palabras menos, Jaime Natale aseguró que no van a recibir a los bateados de Morena.

Que aquí no es albergue, que no es segunda opción, que no están para recoger lo que otros dejan.

Pero acto seguido… “tampoco cerramos la puerta”.

 

¡Ah, bueno!

 

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O sea, si trae algo bueno, aquí lo revisamos.

Porque así funciona el nuevo modelo verde: no es refugio, es filtro.

No reciben a cualquiera, pero tampoco hacen preguntas incómodas si el perfil “da”.

 

Y claro, todo bajo el argumento de que serán evaluados, que deben tener trayectoria, reputación, perfil competitivo.

Ya saben, esos requisitos que en política se traducen como “que sumen votos y no resten demasiado”.

Mientras tanto, el discurso oficial sigue firme: fortalecer cuadros propios, crecer como partido, evitar actos anticipados.

Todo muy correcto, muy institucional.

 

Aunque en la práctica, el Partido Verde parece más bien en modo reciclaje político.

 

Porque entre los que ya pasaron por otros partidos, los que están en pausa y los que buscan segunda oportunidad, el catálogo empieza a parecer mercado de segunda mano.

 

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Y ojo, no es que esté mal reciclar. Al contrario, es muy ecológico.

El problema es cuando no sabes si estás reciclando, o acumulando.

Porque en esta vecindad ya hemos visto cómo funciona eso de hoy no somos refugio, pero mañana “sumamos perfiles”, pasado mañana “somos una alianza estratégica” y al final, todos terminan sentados en la misma mesa preguntándose quién invitó a quién.

 

Y mientras Morena pone reglas, el PAN copia métodos y los aspirantes se multiplican, el Partido Verde hace lo suyo: dejar la puerta entreabierta.

Por si alguien toca.

O por si alguien llega con algo que todavía sirva.

*

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana. 

 

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

 

Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org