Lunes 11 de Mayo de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
Miren ustedes qué bonita manera de manejar un tema que involucra a millones de estudiantes, maestros, madres, padres y hasta al señor que ya apartó vacaciones. Primero anuncian una cosa, luego la ponen en pausa, después la vuelven a confirmar y, finalmente, dicen que “siempre no, espérenme tantito”. La SEP nacional ya parece grupo de WhatsApp familiar organizando la posada. Primero salió la versión adelantada de que el ciclo escolar terminaría el 5 de junio. Luego vino la aclaración presidencial de “todavía no está definido”. Después apareció el secretario Mario Delgado otra vez diciendo que sí se estaba considerando seriamente. Y, finalmente, remataron con el clásico burocrático mexicano de “el lunes vemos”. O sea, ni el clima cambia tan rápido de opinión. ¿Qué pasó en Puebla tras el anuncio de la SEP de adelantar vacaciones?
Mientras tanto, en Puebla ya hasta habían dado por hecho el cierre adelantado. Porque aquí somos eficientes para adelantarnos, sobre todo cuando todavía no hay certeza. Y el argumento, además, es una joya de la modernidad nacional: calor extremo y el Mundial de Futbol 2026.
Sí, vecinas y vecinos. El mismo país donde hay escuelas sin ventiladores, sin agua y con techos que parecen hornos industriales, ahora también tendría que ajustar clases porque rueda el balón. No vaya a ser que el alumnado llegue tarde al partido inaugural.
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¿Qué dijo la SEP con respecto al adelanto de las vacaciones?
Pero lo verdaderamente fascinante es el método, porque aquí no hubo anuncio claro, ni estrategia de comunicación, ni mensaje unificado. No.
Aquí lo que hubo fue un ping-pong institucional digno de torneo olímpico. Que si los maestros lo pidieron. Que si fueron los estados. Que si apenas se va a revisar. Que si las familias opinaron. Que si el Mundial. Que si el calor. Que si todavía no. Total, lo único seguro es que nadie sabe nada. Y mientras en otros países anuncian calendarios escolares con meses de anticipación, acá seguimos en modo “se confirma el lunes, joven”. Como si estuvieran definiendo la reta del domingo y no el cierre del ciclo escolar. Porque imagínese el relajo en las casas: padres y madres intentando organizar vacaciones, maestras ajustando evaluaciones, alumnos y alumnas calculando si ya libraron matemáticas y la SEP respondiendo con un “aguanten tantito”.
Eso sí, hay algo que sí funciona perfecto: la improvisación. Esa nunca falla. Y miren que uno entiende que las olas de calor son reales y que hay que proteger a estudiantes y docentes.
Pero si esa era la prioridad, el tema se pudo manejar con seriedad desde el principio, no con anuncios a medias, correcciones en vivo y mensajes contradictorios cada tercer día. Porque al final el problema no es si el ciclo termina en junio o julio, el problema es que la autoridad educativa parece estar organizando el calendario con la misma claridad con la que uno decide dieta después del recalentado. Así que aquí seguimos, vecinas y vecinos: esperando el gran anuncio del lunes. Porque en esta vecindad ya entendimos que la SEP no da calendarios escolares, da temporadas de suspenso. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular. |