Martes 02 de Junio de 2026 |
Oigan, vecinas y vecinos, deben saber que hay algo admirable en el PRI poblano, y no necesariamente sus perspectivas electorales. No. Lo admirable es su capacidad para mantener el optimismo cuando las circunstancias sugieren exactamente lo contrario. Y es que, miren ustedes, esta semana la diputada Delfina Pozos anunció que quiere competir por la alcaldía de Puebla en 2027 y, de paso, adelantó que Morena podría sufrir una derrota porque le ha fallado a los poblanos. Hasta ahí, nada fuera de lo normal. La oposición existe precisamente para decir que el gobierno está haciendo mal las cosas. Lo interesante viene después. Porque mientras Delfina Pozos habla de recuperar espacios, en el PRI siguen contabilizando las despedidas, pues en los últimos años han salido dirigentes, alcaldes, exdiputados, operadores, liderazgos regionales y hasta algunos que probablemente ya ni se acordaban de que seguían afiliados. Te puede interesar: El Congreso de Puebla le falló a la ciudadanía: Delfina Pozos Unos se fueron a Morena, otros a Movimiento Ciudadano y algunos simplemente desaparecieron del mapa político como los teléfonos públicos. Pero ahí sigue el PRI, resistiendo. O sobreviviendo. Dependiendo del nivel de optimismo con que se mire. La diputada asegura que el tricolor sigue siendo una alternativa real para Puebla. Y técnicamente tiene razón. También las cabinas telefónicas siguen siendo una alternativa para comunicarse, aunque cada vez cueste más encontrarlas. Los vecinos canijos dicen que el PRI poblano se parece a esos restaurantes que colocan un espectacular enorme anunciando "gran reapertura", pero cuando uno entra encuentra tres mesas ocupadas y un mesero que también hace funciones de cajero. Aun así, hay que reconocer algo: Delfina Pozos al menos está levantando la mano, porque en otros partidos sobran los aspirantes. En Morena ya hasta las bardas compiten entre sí. En el PAN andan organizando castings. En Movimiento Ciudadano cada semana aparece un nuevo interesado. En el PRI, en cambio, cada aspirante vale oro. O por lo menos vale una conferencia de prensa. La legisladora también aseguró que Morena ya no mueve masas y que la gente vota por resultados, una apuesta arriesgada considerando que el PRI lleva varios procesos electorales intentando convencer al electorado precisamente de eso. Y la respuesta ciudadana ha sido, digamos, poco entusiasta. Aun así, Delfina Pozos insiste en que existe una oportunidad. Tal vez porque en política nadie puede darse por muerto antes de tiempo. O tal vez porque, cuando un partido pierde suficientes militantes, llega un momento en que cualquier nuevo afiliado ya cuenta como crecimiento estadístico. Mientras tanto, el tricolor sigue apostando a que el desgaste de Morena le abra una ventana de oportunidad. Es una estrategia válida, aunque las y los vecinos malpensados observan que confiar exclusivamente en los errores del adversario es como esperar que el vecino pierda la quiniela para resolver las deudas propias. Puede ocurrir, pero tampoco conviene hacer planes financieros basados únicamente en esa posibilidad. Por ahora, Delfina Pozos ya se apuntó para la carrera por Puebla capital. Y eso, en un PRI donde las filas son cada vez más cortas y las despedidas cada vez más frecuentes, ya representa una noticia. Porque mientras unos siguen haciendo maletas para mudarse a otros partidos, en el tricolor todavía hay quien está dispuesto a quedarse a cuidar la casa. Aunque cada vez haya menos habitantes en ella. * En Cuautlancingo, donde la política se cocina a fuego lento y las cabezas se piden en charola de plata, la grilla se quedó con el antojo. Cuentan en el Palacio Municipal que la apuesta era alta: tumbarle no solo la moral, sino también la reelección al alcalde morenista Omar Muñoz con una denuncia por violencia política de género. También puedes leer: TEEP tumba acusaciones de violencia política de género contra autoridades de Cuautlancingo La carta la jugó una regidora de Movimiento Ciudadano. El objetivo, dicen los que saben, más que justicia… era el desgaste. Pero el Tribunal Electoral del Estado de Puebla desechó la acusación. ¿La razón? Llovieron hojas, pero en el expediente faltaban elementos, pruebas y caso. Omar Muñoz, que de grilla barata conoce el menú completo, ni se despeinó. Aplicó el manual del viejo lobo: dio vuelta a la página frente a medios y sin subir el tono. “En este gobierno se respeta a todas y todos por igual. Nosotros, a trabajar”, dijo. Mensaje enviado, caso cerrado. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana. Acuérdense que el que se enoja pierde. Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org
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