Martes 23 de Junio de 2026

¡Vecinas, vecinos! 

 

¿Se acuerdan de que hace apenas unos días Néstor Camarillo salió con la emoción de quien acaba de descubrir que todavía hay vida después del PRI?

Sí, el senador con la camiseta naranja bien puesta, levantó la mano para la alcaldía de Puebla y prácticamente anunció que estaba listo para despachar en el Palacio Municipal.

 

¡Bueno!

 

El problema es que en Movimiento Ciudadano alguien le recordó el pequeño detalle de que el partido todavía tiene dirigencia.

Y esa dirigencia se llama Fedrha Suriano.

 

La coordinadora estatal no tardó en ponerle freno de mano al entusiasmo del senador, y con una elegancia que sólo la política permite, básicamente le dijo que "qué bueno que quieras, Néstor Camarillo, pero siéntate tantito porque todavía no son los tiempos".

Traducido al español polaco: bájale dos rayitas, mano.

 

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Néstor Camarillo reparte golpes para enfriar el tema de su candidatura 

La escena tiene su encanto, pues Néstor Camarillo llegó a Movimiento Ciudadano como el político que escapó del naufragio priista convencido de que había encontrado un nuevo barco; sin embargo, apenas comenzó a acomodar sus maletas descubrió que el camarote principal ya tiene quien reparte las llaves.

Y ahí está ahora, jurando respeto absoluto a Fedrha Suriano, reconociendo su liderazgo, respaldando los procesos internos y prometiendo disciplina partidista.

Una conversión bastante rápida para alguien que hace apenas unos días parecía estar calentando motores rumbo al 2027.

 

Por supuesto, Néstor Camarillo es un político experimentado y entendió perfectamente el mensaje. 

En política una cosa es querer ser candidato y otra muy distinta que te quieran hacer candidato.

Porque mientras él habla de la presidencia municipal, en Movimiento Ciudadano todavía están resolviendo la pregunta de quién manda realmente en el partido poblano.

Lo más divertido es que mientras intentaba enfriar la conversación sobre su candidatura, Néstor Camarillo aprovechó para repartir golpes a todos lados.

 

Le pegó a Morena.

Le pegó al PAN.

Le pegó a Mario Riestra.

Le pegó a Agustín Guerrero.

Le pegó a Alfonso Bermúdez.

Prácticamente sólo le faltó reclamarle al árbitro y a los vendedores de cacahuates.

 

Eso sí, a Fedrha Suriano ni con el pétalo de una rosa.

Ahí todo fueron elogios, reconocimientos y declaraciones de respeto institucional.

 

Porque una cosa es ser bravo y otra muy distinta es pelearse con quien eventualmente tendrá influencia sobre las candidaturas.

 

¿Cuáles son las contradicciones de Movimiento Ciudadano?

La realidad es que Movimiento Ciudadano también enfrenta sus propias contradicciones.

Por un lado presume ser la nueva política, por otro, recibe con los brazos abiertos a figuras que vienen del PRI, del PAN o de cualquier partido que tenga políticos disponibles en oferta.

 

No es una crítica, es simplemente una descripción del mercado electoral poblano. Y en ese mercado, Néstor Camarillo se ha convertido en una pieza atractiva.

Tiene estructura.

Tiene nombre.

Tiene presencia mediática.

Tiene experiencia.

Pero también tiene prisa.

 

Y la prisa suele ser mala consejera en política.

 

Por ahora, el senador dice que respetará los tiempos, las reglas y las decisiones de la dirigencia.

Habrá que ver cuánto dura la paciencia, porque si algo ha demostrado la política poblana es que los aspirantes pueden aguantar encuestas, vetos, grillas, rumores y hasta derrotas, pero lo que casi nunca soportan es quedarse sentados demasiado tiempo viendo cómo otros avanzan en la fila.

 

*

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana. 

 

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org