Lunes 10 de Agosto de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
Parece que en Movimiento Ciudadano ya no quieren andarse con tanto misterio…
Mientras unos siguen contando aspirantes, midiendo encuestas, organizando mesas políticas y diciendo que “hay que esperar los tiempos”, en la casa naranja ya empiezan a prender las luces para el que podría ser su gallo por la presidencia municipal de Puebla: Néstor Camarillo.
Porque una cosa es que el senador diga que “donde me diga Fedrha, ahí voy” y otra muy distinta es que en su informe aparezcan Jorge Álvarez Máynez y Clemente Castañeda a echarle porras y a respaldar públicamente sus aspiraciones.
Eso ya no parece una indirecta, parece anuncio espectacular. No más le faltó al escenario la lona de: “Próximamente, candidato naranja cerca de usted”.
¡Y qué vueltas da la vida!
Te puede interesar: Álvarez Maynez respalda aspiraciones de Néstor Camarillo para alcaldía de Puebla
El mismo Néstor Camarillo que hace no tanto estaba instalado en el PRI, que terminó protagonizando una de esas rabietas políticas que acaban con la clásica frase de “yo no me voy, me están corriendo”, ahora anda muy campante con los tenis fosfofosfo.
Y no cualquier naranja. ¡Naranja Movimiento Ciudadano!
Ese partido que, curiosamente, en 2024 cuestionó la candidatura de Néstor Camarillo al Senado y hasta intentó echarla abajo por presuntas irregularidades.
Pero bueno, ya sabemos que en política hay cosas que se perdonan cuando llegan las elecciones. Hoy te impugno, mañana te invito, asado mañana te apoyo para alcalde. La política partidista también tiene sus historias de amor, y esta parece ser de esas que empiezan con un “contigo ni loco” y terminan con un “dónde firmamos”. Porque ahora resulta que Néstor Camarillo hizo un buen trabajo, que tiene aspiraciones legítimas y que las puertas de Movimiento Ciudadano están abiertas, muy abiertas, tan abiertas que hasta caben las diferencias del pasado. Y miren ustedes, Néstor Camarillo ya había dicho que Movimiento Ciudadano no sería “plato de segunda mesa” y que no recibirían a quienes fueran rechazados en las encuestas de Morena.
Muy digno. Muy firme. Muy “aquí estamos por convicción”.
Pero mientras se cerraba la puerta a los morenistas despechados, dentro de la casa naranja alguien ya estaba acomodando los muebles para el expriista, porque una cosa es hablar de pureza partidista y otra tener un perfil competitivo para la capital.
Y si algo parece estar ocurriendo es que Movimiento Ciudadano está haciendo sus cuentas.
No te vayas sin leer: Néstor Camarillo cierra las puertas de Movimiento Ciudadano a militantes de Morena
¿Por qué es tan importante ganar la capital poblana?Puebla capital no es cualquier municipio, es la joya de la corona estatal, el escaparate político más grande y uno de los lugares donde todos quieren demostrar que pueden competir más allá de Morena y PAN. Por eso resulta bastante revelador que la dirigencia nacional llegue a Puebla, acompañe el informe de Néstor Camarillo y salga a respaldar sus aspiraciones. Jorge Álvarez Máynez pidió unidad, Clemente Castañeda le dio respaldo, Fedrha Suriano tiene la decisión estatal y Néstor Camarillo ya dijo que donde le digan, ahí estará.
A ver... ¿Dónde creen que le van a decir? Porque si alguien todavía piensa que todo esto es una casualidad, tenemos una silla disponible en la vecindad. Eso sí, habrá que ver cómo reciben los emecistas poblanos la posibilidad de que su candidato para la capital sea alguien que llegó después de una larga carrera en el PRI.
Porque también habrá que recordarles a todos que Movimiento Ciudadano se vende como alternativa, como partido ciudadano, como opción diferente a los partidos tradicionales, y de pronto su posible candidato resulta ser precisamente un político con amplia trayectoria en uno de esos partidos tradicionales. ¡Pero bueno!
La política moderna también tiene memoria selectiva, así que, por ahora, todo apunta a que el naranja ya encontró gallo. Y mientras otros siguen buscando quién se anima, quién mide, quién levanta la mano y quién espera la encuesta... Néstor Camarillo ya tiene los tenis puestos, fosfofosfo, por supuesto. Ahora falta saber si esos tenis alcanzan para recorrer toda Puebla capital sin que la ciudadanía pregunte:
"¿Y éste no venía de otro partido?"
Porque una cosa es cambiar de camiseta, y otra convencer al público de que el color siempre fue naranja. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular. |