Viernes 04 de Septiembre de 2026

¡Ah, caray, vecinas y vecinos!

 

¿Cómo ven que Movimiento Ciudadano anda generoso?

 

Resulta que los naranjas ya están con las puertas abiertas, el tapete puesto y, si hace falta, hasta los tenis fosfofosfo listos para quien quiera darse una vuelta rumbo al 2027.

Ayer, Tony Gali Fayad incendió las redes y los pasillo de la política poblana al anunciar su ingreso al partido naranja y parece que ahora le toca a Karina Pérez Popoca.

Que conste que ella sigue siendo de Morena, pero eso no parece representar mayor problema para Movimiento Ciudadano, porque Fedrha Suriano ya avisó que sería un honor tenerla en sus filas.

 

¡Qué bonito es tener amigos en todos los partidos!

 

Fedrha y Karina son amigas desde hace años, explicó la dirigente naranja.

 

Y sí, fue al informe de la diputada federal, aunque en Morena Puebla, por aquello de las agendas complicadas, no apareció ningún integrante de la dirigencia estatal.

Pero no saquemos conclusiones, no hay coqueteo electoral, no hay invitación formal, no hay negociación, sólo hay una frase que cualquiera podría interpretar como una invitación con luces de neón:

 

Sería un honor tenerla en Movimiento Ciudadano”.

 

¡Ah, bueno!

 

Eso ya no son ojitos, eso es prácticamente sacar los tenis naranjas de la caja y decir: “¿Te quedan?”

Y hay que reconocerle a Movimiento Ciudadano que últimamente trae una política bastante peculiar de puertas abiertas.

 

Que si un perfil de Morena anda incómodo, pase usted.

Que si alguien del PRI ya no se siente querido, adelante.

Que si alguien está buscando dónde competir en 2027, aquí tenemos naranja de todos tamaños.

 

El problema es que, mientras los partidos tradicionales hablan de militancia, principios, procesos internos y años de trayectoria, Movimiento Ciudadano parece haber descubierto una fórmula mucho más sencilla:

 

¿Eres competitivo? Ven.

 

Y Karina Pérez Popoca, tampoco es cualquier nombre, fue alcaldesa de San Andrés Cholula, consiguió en 2018 arrebatarle el municipio al PAN y posteriormente ganó una diputación federal en 2024.

Tiene estructura, reconocimiento y, sobre todo, un nombre que puede ser competitivo en una elección municipal, por eso las flores naranjas no son precisamente gratuitas.

Pero Karina Pérez Popoca asegura que no está rompiendo con Morena. Incluso ha dicho que quiere participar en el proceso interno para buscar la coordinación municipal en San Andrés Cholula.

El detalle es que Morena tiene como método la famosísima encuesta.

Así que la diputada tiene dos caminos bastante claros: Esperar a Morena, competir y convencer a los morenistas de que ella debe ser la opción. O, en caso de que el camino guinda se complique, escuchar el ruido que viene desde la otra acera.

 

¡Y vaya que el ruido ya se escucha!

 

Porque mientras Morena organiza sus estructuras territoriales y acomoda sus piezas rumbo a 2027, Movimiento Ciudadano anda haciendo casting.

Y no sólo con Karina, ahí está el senador Néstor Camarillo -quien se había dejado querer para Puebla capital hasta que llegó Tony Gali-, ahí están las puertas abiertas para ciudadanos, perfiles externos y prácticamente cualquier persona que pueda aportar votos, reconocimiento o una candidatura competitiva.

 

Eso sí, siempre con causas ciudadanas, juventud, progresismo y, por supuesto, los tenis naranjas.

Porque esa es la parte simpática de esta historia. Movimiento Ciudadano puede vender la idea de que no está recogiendo a quienes otros partidos desechan, sino que está construyendo una alternativa ciudadana, pero cuando empiezan a aparecer nombres provenientes de otros partidos, uno inevitablemente pregunta:

Mientras tanto, Karina Pérez puede seguir diciendo que no hay ruptura y Morena puede seguir diciendo que todo está en orden, y Movimiento Ciudadano puede seguir diciendo que sólo reconoce trayectorias.

 

Todos tranquilos. Todos amigos. Nadie está invitando a nadie.

*

Por cierto…

 

En radio pasillo cuentan que el fichaje de Antonio Gali Fayad por Movimiento Ciudadano promete sacudir el tablero político poblano, pero no sólo del PAN si no también de Morena.

Pese a haber gobernado la capital y el estado bajo las siglas de Acción Nacional, Tony Gali nunca fue militante panista formal; su ruptura con el blanquiazul se consumó en 2018 entre acusaciones de traición durante la campaña de Martha Erika Alonso.

Desde entonces, cuentan las malas lenguas que el exgobernador jugó abiertamente de la mano de Morena en los comicios de 2021 y 2024. Así que quienes deberían estar ajustando sus cálculos no sólo son los panitas, sino los estrategas de Morena.

Si Tony Gali compitiera bajo la bandera de Movimiento Ciudadano, la fractura del voto se dará en las bases que hoy respaldan al partido en el poder, mientras que la merma para el PAN resultaría ser significativamente menor.

El fichaje en Movimiento Ciudadano no es fortuito ni responde a una ocurrencia de último minuto; en las mesas de café bien informadas se sabe que se trata de una jugada estrictamente pactada entre Dante Delgado y el alto mando de la política local en Puebla, el afamado "01".

El verdadero detonante de esta reconfiguración pasa por una serie de compromisos rotos. Cuentan quienes conocen las entrañas de estas negociaciones que alguien de Morena simplemente no cumplió con los acuerdos empeñados con el grupo galista.

En el fondo, este enroque va más allá de una simple rencilla coyuntural: lo que se están jugando estos actores no es el mapa inmediato, sino la gran partida estratégica por la sucesión de 2030.

 

En resumen: en Morena se están dando (y se darán más) todos contra todos, incluso si Tony Gali juega por el movimiento más naranja de Puebla.

*

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

 

Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org