Lunes 05 de Octubre de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
Pues ya se están poniendo duras las negociaciones matrimoniales en Morena.
Que si vamos juntos. Que siempre no. Que antes no queríamos, pero ahora sí. Que los de siempre están ahí, aunque nadie sepa muy bien si todavía tienen invitación.
¡Ah, caray!
Resulta que Morena celebrará el 10 de octubre su Octava Sesión Ordinaria del Consejo Nacional y uno de los temas fuertes será definir la política de alianzas rumbo a 2027.
No van a decir todavía quién se casa con quién, pero sí van a establecer las reglas para empezar a repartir invitaciones.
¡Qué elegancia!
Porque una cosa es tener una marca electoral fuerte y otra muy distinta es que todos quieran seguir pagando la cuenta de la boda.
Y es que durante años Morena fue ese partido al que muchos querían acercarse porque, pues, Morena era Morena, la marca que parecía poder con todo, la que jalaba votos, la que convertía alianzas improbables en triunfos electorales y a la que más de uno llegaba con aquello de “yo siempre he estado con el movimiento”.
¡Ajá!
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Pero ya pasaron ocho años de gobiernos morenistas y el escenario empieza a ser otro.
Ahora algunos que querían alianza ya no quieren. Otros que antes decían que ni de chiste, ahora preguntan discretamente: “¿Y todavía hay lugar?” Y los de siempre… pues ahí siguen, esperando que alguien les abra la puerta, porque las alianzas electorales también tienen mercado, vecinas y vecinos. Y cuando llega la hora de repartir candidaturas, posiciones y territorios, hasta los amasiatos políticos requieren contrato prenupcial. Por eso, la reunión del Consejo Nacional será importante, pues Morena definirá las reglas con las que negociará sus posibles alianzas para 2027, mientras avanza con sus coordinaciones estatales, distritales y municipales. Es decir, primero van a decidir cómo se va a bailar, y luego veremos quién consigue pareja.
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Por ejemplo, si esto fuera un reality show de parejas, el Partido Verde sería el pretendiente cotizado que sabe lo que vale: condiciona su amor, cobra factura por cada voto en San Lázaro y exige mesa VIP en el banquete de 2027. Mientras tanto, el Partido del Trabajo es la clásica pareja que se la pasa amenazando con agarrar sus cosas e irse solo si no le devuelven la atención, asegurando que sin ellos Morena pierde 12 estados. La realidad es que a Morena le conviene mantener la fiesta en paz con ambos, pero sabe perfecto a quién le da las llaves del coche y a quién nomás le paga el taxi de regreso.
Pero, ¿Morena sigue siendo esa marca a la que todos quieren arrimarse o después de ocho años en el poder ya tiene que empezar a negociar de tú a tú? Porque una cosa es invitar a la fiesta y otra muy distinta es necesitar invitados para llenarla.
¡Así que atentas y atentos!
Se vienen los matrimonios por conveniencia, los noviazgos de temporada, los “yo nunca dije que no” y, seguramente, algún que otro divorcio antes de que siquiera se firme el acta.
¡Hagan sus apuestas!
En Morena ya están buscando pareja para 2027. Falta ver quién llega al altar y quién termina durmiendo en el sillón. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular. |