Martes 27 de Octubre de 2026

¡Vecinas, vecinos! 

 

En los pasillos del Pueblo Mágico de Huejotzingo corre fuerte un rumor: al alcalde Roberto Solís ya no le salieron las cuentas y la reelección simple y sencillamente se esfumó de su futuro inmediato.

Y para colmo, en los rincones del municipio ya se escucha penar a lo lejos un lamento muy conocido: "¡Ay, mis hijooos... se me cayó la candidatura!", con todo el estilo del grito de la Llorona, pero versión lamento político de medianoche.

 

Y no precisamente por falta de ganas o de ambición política, no no no, eso a Roberto Solís le sobra.

 

Más bien, su decisión de no registrarse como coordinador municipal tiene que ver con los expedientes que se acumulan en el CIS sobre sus presuntos vínculos oscuros con el crimen organizado.

 

Ante el panorama de que su nombre sea un auténtico imán de problemas jurídicos para Morena y la posibilidad de acabar detenido como varios de sus homólogos, el munícipe optó por curarse en salud y mejor buscar refugio a través del “pueblo”.

 

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La megamarcha “por la paz”… con acarreados hasta de Tlaxcala

 

Resulta que para blindarse políticamente, a Roberto Solís se le ocurrió la estupenda idea de organizar una megamarcha.

La megamarcha "por la paz", que según cifras alegres reunió a más de 20 mil personas y fue organizada supuestamente por la sociedad civil a través del Frente de Juntas Auxiliares y Colonias de Huejotzingo, tuvo muy poco de espontánea, de pacífica y de ciudadana.

Para curarse en salud y mandar un mensaje de supuesta fuerza ante las investigaciones que lo persiguen, Roberto Solís organizó su propia marcha a puro garrote, amenaza de descuento a los trabajadores del Ayuntamiento y camiones cargados de acarreados que cruzaron exprofeso desde Tlaxcala.

 

Todo un montaje con el que pretendía apagar el fuego con gasolina.

 

Pero que no los engañen “jefas” y “jefes”: el numerito no era para presumir popularidad, sino para mandar un mensaje desesperado a las altas esferas y decir:

 

“Miren cuánta gente me respalda”, justo cuando sus expedientes y supuestos nexos delictivos yacen sobre las manos de la cúpula morenista en Puebla.

 

¿Cuál es el juego sucio de Roberto Solís?

 

Como el buen Roberto Solís sabe que por el lado de Morena las puertas están cerradas y el riesgo de anulación o rechazo es altísimo, ya echó a andar el engranaje familiar.

El plan de supervivencia política ahora consiste en impulsar a su esposa, Shamy Spezia, bajo las siglas del Partido Verde (PVEM).

 

¿El objetivo real?

 

Asegurar el negocio familiar en el Palacio Municipal, cuidarse las espaldas una vez que deje el cargo y, de paso, meterle una zancadilla a los verdaderos prospectos de la contienda: Carlos Morales del PAN y Mirna Toxqui, la exrectora de la Universidad Tecnológica de Huejotzingo, quien se perfila a contender por la alianza Morena-PT.

 

La cosa es que en Huejotzingo la paz social escasea, las obras públicas siguen dando de qué hablar entre ocurrencias y licitaciones amañadas, pero eso sí, para proteger el fuero y los negocios, la dinastía Roberto Solís ya demostró que está dispuesta a mover hasta las piedras... aunque tengan que traerlas desde Tlaxcala.

Así las cosas en este triste municipio que ha visto uno de sus peores trieños en manos de un perfil con cero vocación de servicio, pero con alto exceso de soberbia.

*

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.

 

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

 

 

Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org