Para bien o para mal, Ana Teresa Aranda Orozco sigue siendo uno de los activos más importantes que actualmente tiene el Partido Acción Nacional en Puebla. Su espíritu rebelde, crítico y echado para delante la han mantenido vigente a lo largo de los años como uno de los personajes más valiosos de su partido. Tras un periodo de retiro voluntario en el que se dedicó a recopilar sus memorias y escribir un libro sobre su trayectoria, la panista decidió que no era momento de “autoborrarse” del mapa.
La experimentada política cuenta en entrevista para El Popular, periodismo con causa, que decidió dar un paso al frente rumbo al 2027 ante las insistentes llamadas de la militancia de Acción Nacional y el escenario que atraviesa una Puebla sin contrapesos y con Morena que va por la libre.
¿Ana Tere es la salvación del PAN?Con la madurez adquirida, pero también con apertura y ganas de cambiar el rumbo de Puebla, Ana Teresa Aranda responde que no cree en mesías ni en salvadores de ocasión.
Con esa lógica, la panista de cepa vuelve a ponerse en el tablero político de Puebla aguantando las descalificaciones de la dirigencia de Morena que, luego de su regreso a la vida pública, la tildó de “cadáver político” en busca de empleo.
La exsecretaria de Estado en tiempos de Vicente Fox atiza con ironía: “Para cadáver estoy muy repuestita. Esas cosas le pegan a la gente que no tiene autoestima. Yo tengo un corazón de quinceañera atrapado en un cuerpo maduro y robusto”. Ana Tere -como le dicen de cariño- recuerda que su trayectoria comenzó en las luchas cívicas a los 16 años de edad y que llegó a presidir organizaciones de más de 100 mil mujeres sin percibir un solo centavo.
Para rematar el tema explica que por menos que eso se llevaron entre las patas a Nay Salvatori y a Grace Palomares, cuando en un podcast las diputadas se refirieron de manera despectiva a los adultos mayores. También puedes leer: Congreso de Puebla disuelve ayuntamientos de Acatlán, Esperanza y Tepeyahualco
La paradoja de Morena: “Tanto poder y no poder”Al evaluar al gobierno actual de Puebla y el panorama de cara a las próximas elecciones intermedias, la panista no maquilla la realidad de su propio partido ni tampoco la de Morena. Aunque reconoce que el PAN sufrió un golpe severo en 2024 perdiendo la gubernatura, la capital y la mayoría del Congreso local, rechaza que el partido esté destruido. Sostiene que las derrotas no son eternas y advierte un desgaste acelerado en las filas de Morena:
Sin embargo, su crítica más aguda va dirigida a la falta de resultados del grupo en el poder:
Valiente como pocos perfiles en su partido, Ana Tere Aranda cuestiona la dinámica interna del gobernador de Puebla al conformar sus equipos de trabajo, señalando que la falta de contrapesos y el temor al talento ajeno dañan la administración pública:
¿El enemigo de Ana Tere está en Morena o en el Comité Estatal del PAN?Aunque admite que le gustaría ver a una dirigencia del PAN más combativa y “entrona”, Ana Teresa Aranda marca su distancia:
De cara a las elecciones intermedias de 2027, Ana Teresa Aranda descarta por completo la ilusión de convencer al voto duro de Morena. La clave para dar batalla, asegura, está en el 45% de la población abstencionista que no acude a las urnas porque ningún partido le atrae:
Te interesa: Más de 20 panistas quieren competir por la alcaldía de Puebla en 2027 A lo largo de la entrevista, Ana Tere demuestra una madurez política indispensable para los tiempos actuales: evolucionar sin perder la esencia.
Mientras que para muchos perfiles con décadas de experiencia la veteranía se traduce en una necia resistencia al cambio, en el caso de la panista se ha convertido en una pragmática apertura mental mezclada con hartas ganas de cambiar las cosas. Frente al oficialismo que desestima su vigencia y un PAN obligado a reinventarse, Ana Teresa Aranda sintetiza el sentido de su reaparición política con la misma franqueza de siempre:
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