La empresa de entretenimiento Six Flags enfrenta una ola judicial masiva con más de 100 demandas presentadas por usuarios que sufrieron lesiones neurológicas severas tras subir a la emblemática montaña rusa X2, ubicada en su parque de California. El juego mecánico —caracterizado por una caída casi vertical de 88.5 grados, una altura de 58 metros y asientos con rotación de 360 grados— permanece con los frenos puestos y fuera de funcionamiento desde el pasado 12 de julio de 2026, mientras los tribunales estadounidenses acumulan expedientes con testimonios desgarradores sobre el impacto físico de sus fuerzas de aceleración.
Entre las víctimas figura Pamela Guillén, quien se desmayó al descender del carrito y tuvo que ser sometida a una craneotomía de emergencia. Tras sobrevivir a la intervención, la afectada enfrenta un largo proceso de rehabilitación para recuperar el habla y la movilidad básica. Otros expedientes documentan pacientes en estado de coma, traumatismos masivos que imposibilitan el retorno al trabajo, dolores de cabeza crónicos y regímenes médicos para prevenir convulsiones. Te puede interesar: Casa del Terror Hotel Italia llega a Puebla con nuevo simulador La defensa jurídica de los demandantes sostiene que la compañía minimizó sistemáticamente el peligro que representan las fuerzas centrífugas y los giros bruscos del juego. En respuesta, la directiva de Six Flags ha optado por la cautela mediática debido al litigio en curso, limitándose a argumentar en estrados que la atracción cuenta con la señalética de advertencia requerida y que los niveles de aceleración de la X2 no poseen la magnitud necesaria para causar daño neurológico en personas sin padecimientos previos. |