VARIELALIA

Miguel Campos Ramos  Enrique Peña Nieto, ¿de víctima a héroe? El comentarista de deportes Alfredo Domínguez Muro, en su participación dentro del programa De una a tres, de Jacobo Zabludovsky, suele hacer socarrones pero inteligentes comentarios en torno a temas políticos, antes de hablar de su especialidad. Su comentario del pasado lunes 19 no tuvo desperdicio. Se preguntó por qué si los tres aspirantes del PAN a la candidatura a presidente de la república están en precampaña, se entiende que para competir entre ellos y pegarse con todo, están enfocando su baterías contra Enrique Peña Nieto. Tras decir que nos está saliendo carísima tal promoción (a todos, pues ese dinero de nuestros impuestos), se preguntó: si la selección la harán los integrantes del Consejo Político Nacional, ¿no sería mucho más barato que trajeran a la ciudad de México a todos los consejeros, los hospedaran en uno o varios hoteles durante una semana, y los tres aspirantes cabildearan con ellos, y ya? En vez de ello, concluyó, están sacando spots que a quienes no somos consejeros ni adherentes ni simpatizantes panistas no nos importan en absoluto y tendremos que fastidiarnos viéndolos y oyéndolos durante casi mes y medio. Domínguez Muro tuvo razón pues se trata de una precampaña interna. El problema es que al Instituto Federal Electoral de plano el asunto se le salió de control y ya no sabe qué hacer. En efecto, la contienda interna de los panistas ya no es interna, sino campaña hecha y derecha, y por eso cada aspirante (Josefina –primero las damas–, Santiago y Ernesto) ha enfocado sus ataques contra el PRI y Enrique Peña Nieto al no tener contrincante formal pues, se dice, está decidido quién será el candidato blanquiazul: Ernesto si así lo quiere el presidente –no el del PAN–, o Josefina si el presidente –tampoco el del PAN– hace caso de las encuestas. Por lo que respecta a los ya candidatos del PRI y de la izquierda, respectivamente Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, no están en precampaña pues no son precandidatos ni tienen oponentes; sin embargo, y aunque la ley electoral lo prohíbe, de facto ya empezaron sus campañas. El IFE sólo tiene de dos: obliga a los aspirantes panistas a enfocarse en ellos, es decir, a pelearse entre ellos, pues para eso les dio el dinero, y prohíbe a los ya candidatos aparecer en los medios; o hace lo que está haciendo, debido a que ya todo se le descontroló, y cada quien seguirá haciendo lo que quiera. Mientras tanto, en este desbarajuste quien sale ganando es Enrique Peña Nieto, pues recordemos que de víctima se pasa a héroe, y los panistas aludidos, ante la falta de discurso de precampaña interna, lo están victimizando. No en balde Andrés Manuel López Obrador, quien ya pasó por una situación similar, cuando sus ríspidos ataques se le revirtieron, mejor no hace alusiones agresivas contra el ex gobernador mexiquense. Por lo pronto, ya se soltó la andanada de spots, la mayoría demagógicos, mentirosos y de mal gusto, augurio de la “spotitis” que serás las campañas verdaderas. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog: www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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