VARIELALIA

Miguel Campos Ramos Disparatario 2011 (II) Continuemos con algunos de los disparates más socorridos en este 2011 que se acaba. 1. Álgido. Si bien ya la Academia de la Lengua registra este adjetivo con el sentido de “crítico”, lo coloca en la tercera acepción. La primera es “muy frío”. Pero es frecuente oír: “El debate en el Congreso estaba en el momento más álgido”, cuando bien pueden decir “en el momento más crítico o más acalorado”. Y es que al decir “más álgido”, se incurre en un contrasentido, pues significa que era el momento más frío (¿cuando los legisladores duermen?). 2. Tomar protesta por Rendir protesta. Éste error se repite cada tres o cada seis años, sobre todo entre periodistas y comunicadores. En efecto, suelen decir: “Este próximo 15 de febrero fulano tomará protesta como diputado”. No. “Rendirá protesta”, y, junto con sus compañeros, posteriormente “tomará protesta al nuevo gobernador”. 3. Atril, no Podium. La canciller mexicana, Patricia Espinoza, durante una reunión binacional México-China, no encontró el “podium” cuando le tocó hacer uso de la palabra. No lo encontró porque no había “podium”, pero también porque, de hecho, y sobre todo de palabra, el dichoso “podium” no debía estar. Y no debía estar por la sencilla razón de que no era una contienda deportiva o de otro tipo. Lo grave es que quienes dieron la noticia tampoco repararon en este detalle. Y es que “podium”, que castellanizado debe escribirse “podio” (plural “podios”), es en realidad el pequeño montículo artificial de varios niveles en el cual se colocan los atletas ganadores en una justa, donde resalta por supuesto el del primer lugar. Ése es el “podio”. Por error, le llaman así a lo que realmente es un “atril”, es decir, el objeto donde se colocan folios u hojas para leer, generalmente con un micrófono o dos al frente. Otra forma, cuando ni siquiera es un objeto para leer, es llamarlo simplemente “pedestal”, esto es, el artefacto que sirve de pie para fijar el micrófono. 4. Financia, no Financía. “Qué bueno que se financia, señor Presidente”, le enmendó la plana Jacobo Zabludovsky a Vicente Fox, cuando éste dijo que con tal dinero “se financía tal obra”. Y es que este verbo, como los otros que terminan en “ciar”, se diptonga: aprecia, desprecia, diferencia, evidencia… Excepciones: “rociar” (no “rocia”, sino “rocía”), “vaciar” (no “vacia”, sino “vacía”), y “ciar”, que significa “remar al revés” (“cía”, no “cia”). 5. Esforza por Esfuerza. Una vez el hoy senador Melquiades Morales Flores, siendo gobernador de Puebla, me preguntó: “¿Verdad que se dice ‘esfuerza’, no ‘esforza’. Mi respuesta fue, haciendo una analogía con un tema que ambos conocemos muy bien por nuestro origen: “Si ni los campesinos dicen que ‘almorzan’, sino que ‘almuerzan’, entonces debe ser ‘esfuerza’”. 6. Ciudadanía. Ésta es muy grave. Su primera acepción es “calidad de ser ciudadano”, y en un lugar posterior el Diccionario de la Academia de la Lengua lo registra como equivalente de “sociedad”, “comunidad”, y, la más sencilla, “ciudadanos”. ¿Por qué no simplemente dicen: “Me dirijo a los ciudadanos”, no “a la ciudadanía”? Recordemos: “ciudadanía” es un ente abstracto. (Continuará) miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog: www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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