VARIELALIA

Miguel Campos Ramos  Aún no son, pero ya se sienten Se tiene la idea de que usar un discurso “asertivo”, es decir, basado en una actitud afirmativa, se tiene más éxito. Recordemos que “asertivo” se deriva del sustantivo “aserto”, que significa “afirmación”. Se recomienda, por ejemplo, alejarse de las expresiones negativas, tan comunes en la manera de hablar de nosotros los mexicanos. Por ejemplo: “¿No vas a comer?” En este caso se recomienda la pregunta afirmativa “¿Vas a comer?”, pues además la respuesta no admite medias tintas ni dudas, es simplemente “sí” o “no”. Por extensión, no es recomendable estarnos diciendo frases lapidarias que contienen “noes”. Por ejemplo, “esto no es para mí”, “no puedo”, etc. Este mecanismo, muy relacionado con la neurolingüística, está siendo llevado a extremos, pues si bien es acertado ser “asertivos”, no basta. Es como el viejo dicho de que “el hábito no hace al monje”. Esta breve introducción viene a propósito de la propaganda política que ya inundó el paisaje de la capital poblana, con tremendos espectaculares que hablan de todo, menos de falta de recursos. Aunque allá los partidos políticos y si descuidan sus topes de gastos de campaña. El problema es que todos, sin excepción, están manejando una información tramposa, pues pretendiendo ser asertivos le están mintiendo la sociedad. Así, se puede leer: Javier Lozano, Senador. O bien, Blanca Jiménez, diputada. El colmo está en los de Blanca Alcalá, que se fue hasta la cocina (en sentido figurado, claro) con la frase “Tu senadora”, vaya, ni siquiera de usted, con respecto, es decir, “Su senadora”. Ahora sí que, si ahorita nos tutea, cómo será si llega… El asunto es que el Instituto Federal Electoral, con todo y sus leyes excesivas, ha olvidado el uso correcto del idioma en la propaganda de los diversos partidos. Aunque, claro, qué se puede esperar de un instituto cuyos spots están plagados de errores gramaticales, y de ellos he dado cuenta reiterada aquí, recordemos, por ejemplo, la frase del PANAL: “La educación, el camino”, a la cual le sobra la “coma” por innecesaria. Esta propaganda expuesta en los espectaculares, asertiva o no, confunde y es mentirosa, pues está haciéndoles creer a los ciudadanos que quienes ahí se anuncian “ya son”, y no, apenas están buscando la aceptación, apenas están tratando de convencer al votante, y debiera de haber honestidad en ello. ¿Será que dicha propaganda está fundada en el hecho de que el electorado no piensa, no razona, y sólo se deja llevar? ¿Será realmente lo del discurso asertivo? ¿O será simple ignorancia? Vaya uno a saber, pero sin duda queda claro que si tanto se pide una cultura política, debería de empezarse por una cultura general básica, y bien podría comenzarse por el cuidado del idioma. Tengamos presente lo que la historia nos ha enseñado: los pueblos que se corrompen empiezan por corromper su idioma. En este caso además el punto es la falta de honestidad, y si honestidad es lo que tanto ofrecen los candidatos, pues mal comienzan. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog:www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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