VARIELALIA

Miguel Campos Ramos  Consejos para escribir un cuento El pasado 30 de marzo fui invitado por la maestra Mónica Villa, de la escuela secundaria técnica no. 3, de Nealtican, a participar como “jurado” en un concurso de cuento que realizó con sus alumnos de los tres grados. El concurso consistió en que cada uno escribiría un relato corto, y luego ellos mismos los leerían en voz alta para determinar cuáles eran los mejores. Al final, los cinco relatos seleccionados por ellos mismos los leerían en voz alta ante mí, para que yo determinara cuál era el ganador e incluso otorgar un segundo y tercer lugares. Fueron buenos relatos, y el resultado habla de la labor que la maestra está realizando con el tema de la lectura. Se trata de cuentos no sólo bien urdidos, en términos de técnica, sino además con una profunda calidad moral, que tanta falta nos hace. Tras oír entusiasmado la lectura de esos relatos, me comprometí a dos cosas: una, publicar una a especie de decálogo de consejos que escribí hace más de dos décadas, acerca de cómo escribir un cuento (emulando a escritores como Édgar Allan Poe y Horacio Quiroga, quienes escribieron sus propios decálogos del perfecto cuentista); dos, a publicar en este espacio el cuento ganador (lo haré el próximo miércoles), con el fin de que tanto el alumno triunfador como sus compañeros empiecen a saborear el placer de ver impreso su nombre y su trabajo, que sin duda divulgará entre familiares y conocidos. Creo que son dos formas claves de estimular la lectura y la escritura. Por hoy, he aquí mi “decálogo del perfecto cuentista”. 1. Ya no se escriben cuentos largos porque, como en la música, cuya extensión ha sido impuesta por los anunciantes radiofónicos, tanto los suplementos culturales como las revistas especializadas no los aceptan tan extensos. 2. Un “cuento” es un “relato” que tiene una de las tres variables siguientes: a) final sorpresivo pero lógico; b) final abierto pero con clímax en alguna otra parte; c) final abierto pero con clímax que está por sobrevenirles a los personajes. 3. Si el “relato” no tiene ninguno de estos requisitos, no es un “cuento”, sino sólo un “relato”. Este último término se opone perfectamente al de “novela”, en cuanto que ésta es más extensa. 4. Un “relato” que no es “cuento” ni “novela”, por su extensión, puede ser “noveleta”. 5. Un “buen cuento” es aquel cuyo tema puede ser explicado en menos de veinte palabras y ser comprendido. 6. Un buen “cuento” se escribe mentalmente primero: si no funciona en la mente, difícilmente funcionará en el papel. 7. No hay nada escrito acerca de “cómo escribir un cuento”, que pueda ser tomado al pie de la letra. 8. Nadie sabe a ciencia cierta la fórmula para escribir un “buen cuento”. 9. Un “buen cuento” no se olvida fácilmente. 10. La principal falla en la calidad de los cuentos estriba en que una simple relación de hechos (“relato”) se está tomando por un “cuento”. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog:www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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