El músico poblano explota la riqueza de resonancias prehispánicas para fusionarlas con sonidos electrónicos, los cuales pudo ofrecer en la Expo Milán 2015 para destacar el bagaje cultural de México Raquel TORIBIO Entre lo actual y lo ancestral la música se presenta como un vehículo hacia ambos terrenos para comprenderlos, para heredarlos y vivirlos como parte del ritual colectivo de la cultura. En ese sentido el músico poblano Juan Cortés, mejor conocido como Juan Calavera, retornó a la ciudad posterior a su presentación en la Expo Milán 2015, evento donde, a criterio del creador, se obtuvo una grata respuesta del público europeo debido a la multiculturalidad de sonidos de artesanías mexicanas al fusionarlas con el beat electrónico, propuesta sonora que exalta las raíces prehispánicas de México con la modernidad. “Estás tocando sólo un cántaro, un jarrito”, mencionó el intérprete como ejemplo de algunas de las expresiones que durante 10 años de trayectoria ha escuchado sobre la sorpresa del público, pues señaló que esta propuesta se concibe como etnoelectrónica, la cual fusiona los sonidos de instrumentos prehispánicos y artesanías mexicanas, además de elementos y bullicios de la naturaleza (agua, fuego, viento), con las mezclas electrónicas asistidas por computadora. Sin embargo, Juan Calavera mencionó que este concepto no sólo se dirige a una estética en el sonido, sino al pensamiento cultural sobre la identidad, la tradición y las raíces históricas de México, las cuales día a día enfrentan una lucha por permanecer en la memoria colectiva. “Me empecé a empapar de esta cultura musical, la cual tiene unas raíces importantes por estos instrumentos. Es una especie de ritual cada vez que te presentas. Me llamó la atención y me agradó la idea de que eran instrumentos sólo mexicanos, sobre todo porque provenían de las culturas mesoamericanas. Ellas utilizaban a la música en todos sus rituales y actos sociales. Tenemos los instrumentos pero no tenemos idea de cómo se utilizaban, cómo se ejecutaban dependiendo del tipo de evento”, señaló el intérprete. En ese tenor, Juan Calavera menciona que la interpretación de los instrumentos se torna de manera libre con el fin de generar una atmósfera accesible para el público, la cual permita que la música mexicana pueda llegar a diferentes puntos de la geografía y culturas para así dar difusión sobre la riqueza de la historia de los pueblos mesoamericanos. “Tomo el sonido de esos instrumentos y los acoplo con la música electrónica o música contemporánea, con el fin de promover la música mexicana, entendiendo que al referirnos a este concepto no sólo se trata de mariachi, sino de una infinidad de géneros como la polca, el son jarocho, muy propios de cada región, entre ellos estos instrumentos mexicanos, los cuales son de más atrás, son autóctonos”, refirió. Artesano de la música A partir de la clara diferencia sobre la educación musical occidental y la generación de música a partir de sonidos prehispánicos, Juan Calavera advierte sobre el velo simbólico que existe detrás de la interpretación, pues pese a desconocerse cómo se ejecutaba la música en los pueblos prehispánicos, en la actualidad existe un lazo que une al músico con el artesano, con el creador del instrumento. “Los puristas dicen que cada instrumento generaba un simbolismo o que algún sonido era para cantar a alguna deidad prehispánica. Sin embargo, ahora, con los instrumentos que toco, los que algunos llaman como artesanías, sucede que el artesano que lo haya construido ya le está dando un alma. Por eso, al momento de tocar cada instrumento agradeces al espíritu de un artesano que te permitió acercarte a la música. Eso es gratificante, pues el artesano sólo lo entrega a quien considera le dará un verdadero significado”, señaló. Además, como parte de la reflexión de su trabajo, Juan Calavera hace un llamado sobre la difusión de estas propuestas, así como la generación y apoyo para artistas poblanos que han formulado diferentes mecanismos para exportar parte de la cultura de México; “(los extranjeros) agradecen ese pedacito de México que les llevas. Eso los hace desear visitar nuestro país”, apuntó como un exhorto a heredar estos conocimientos a las nuevas generaciones. |