Viernes 17 Mayo 2019

Con un precioso vestido blanco con lazos azules que desafiaba el viento, Penélope Cruz fue la reina de la alfombra roja de Cannes en la noche de Pedro Almodóvar y su Dolor y Gloria, una película que ha sido recibida con pasión y tibieza a partes iguales.

Aunque el pase de gala de la película fue ayer en la noche, ya ha habido varios pases del filme para la prensa con una mixta recepción. Fuertes risas en algunas escenas y aplausos al final, con opiniones divergentes.

Algunos periodistas apuntan a que hay que conocer mucho el mundo de Almodóvar para disfrutar plenamente de la película y otros aseguran que esperaban más, aunque todos están de acuerdo en la gran interpretación de Antonio Banderas.

Almodóvar

Dolor y Gloria es la sexta película que Almodóvar presenta en la competición de Cannes y hasta ahora tiene un más que notable balance: obtuvo en 1999 el premio a la mejor dirección por Todo sobre mi madre y en 2006 vio recompensado el guion de Volver, que también se llevó el galardón de mejor interpretación para sus actrices.

Pero le falta la Palma de Oro, el gran premio de Cannes. Y la elección del filme ganador recae en esta 72 edición en un jurado que preside el mexicano Alejandro González Iñárritu. El palmarés no se conocerá hasta el día 25 pero mientras, hoy ha sido el día del cine español en la alfombra roja de Cannes.

La primera en llegar fue Penélope Cruz, quien se paró a firmar autógrafos antes de hablar con la televisión del festival donde asegura que cada colaboración "es una nueva aventura".

Antonio Banderas

A continuación, Antonio Banderas, con un esmoquin de tela brocada y una enorme pajarita blanca, acompañado por su novia, Nicole Kimpel. El malagueño también firmó autógrafos para unirse después a sus compañeros de equipo.

Asier Etxeandía, Leonardo Sbaraglia y Nora Navas hacían piña y, entre risas, aprovechaban para hacerse selfis antes de pisar la alfombra, donde están prohibidos. Y Pedro Almodóvar, de negro, se mostraba feliz pero un poco nervioso por la recepción que tendría la película.

"Evidentemente hay mucho de mí en este filme, pero desde el momento en que empiezas a escribir, la ficción domina el relato. Estoy muy presente en la película pero de modo totalmente literal," explicó a la tele del festival.

Y aseguró que es maravilloso estar en Cannes "porque el público del Gran Teatro es el más cálido que he conocido en todo el mundo", además de que es un festival que celebra el cine de autor y eso es "algo que hay que apoyar".

Luego llegó el desfile por la alfombra, los posados en grupo y también por separado en el caso de Penélope Cruz y Banderas y la bienvenida a pie de escaleras por parte del presidente y el delegado general del festival, Pierre Lescure y Thierry Frémaux, respectivamente.

Dolor y gloria

Antes del equipo había entrado a la sala del ministro español de Cultura, José Guirao, Rossy de Palma que aseguró que Dolor y gloria es puro cine, una obra maestra, Marisa Paredes, Bella Hadid, Amber Heard o Iñárritu, que reconoció que solo lleva cuatro días como presidente del jurado de Cannes y ya está agotado.

Dentro de la sala, el equipo fue recibido con un caluroso aplauso.