La obra de teatro, escrita por Juan Villoro y protagonizada por Joaquín Cosío y José María de Tavira, titulada La desobediencia de marte cerró su temporada en el Teatro Helénico, donde fue develada una placa conmemorativa, a cargo del autor de la pieza Juan Villoro, su director Antonio Castro y el secretario de Cultura local, Eduardo Vázquez Martín. La puesta en escena es una celebración a la emoción, pasión y el mundo del teatro, y plantea el duelo que transformó la historia de la humanidad, a partir del encuentro que dos astrónomos tuvieron en 1599: Tycho Brahe quien tenía las mejores tablas de medición y Johannes Kepler que era el mejor matemático del momento. Ambos se necesitaban mutuamente pero desconfiaban uno del otro; de esa mezcla de rivalidad y dependencia surgió la teoría que permitió descifrar las órbitas de los planetas. Se trató de una obra en donde vemos a dos astrónomos que hablan de los misterios que ocurren en la galaxia y de los que son más indescifrables: la fuerza de gravedad entre las personas y los planetas enigmáticos que somos incluso para las personas más próximas. En la develación de la placa, su director Antonio Castro celebró que después del sismo del 19 de septiembre el Teatro Helénico siguiera trabajando y presentando esta obra. "En un momento así, el teatro se vuelve muy importante, incluso fundamental, ya que nos da espacio para hacer comunidad, reencontrarnos y reconstruirnos". Por su parte, el secretario de Cultura, Eduardo Vázquez, comentó que se trató de una puesta en escena inteligente que hizo un gran homenaje al teatro, a los actores y al mundo fantástico que crea. "El teatro que es una forma de estar juntos, de acompañarnos, de celebrar la vida y de pensar con inteligencia", dijo Vázquez. Mientras que Héctor Bonilla, quien fue invitado a la develación, destacó lo maravilloso de la obra, que presenta personajes ambiguos en constante búsqueda, que juegan y reflejan la presencia barroca de los actores del teatro dentro del teatro y que muestran la relación simbiótica padre e hijo. Al final, el escritor y periodista mexicano Juan Villoro celebró que se presentará la obra después del sismo ya que, dijo, "el teatro representa consuelo y sanación". |