Miércoles 04 Abril 2018

En el marco del Festival Ambulante que se encuentra exhibiendo documentales en varios sedes en la ciudad de Puebla, el lunes se proyectó en Casa Nueve en su cedeen Cholula el filme Hasta los dientes, un largometraje que aborda el caso del asesinato de Jorge y Javier en 2010, supuestos sicarios armados hasta los dientes, cuando en realidad eran alumnos de excelencia del Tecnológico de Monterrey, retrata las inconsistencias, fallas en el sistema de justicia y la impunidad.

A propósito, El Popular, diario imparcial de Puebla, platicó con Alberto Arnaut, director del documental, quien contó las formas en que abordó la problemática y el modo en que el filme se convirtió en una denuncia para exigir justicia y limpiar el nombre de los estudiantes.

¿Cómo surgió la idea y cuál sería uno de los mayores aportes que deja el filme?

-El documental es sobre Jorge y Javier, es la historia de dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey que fueron asesinados por el Ejército Mexicano en el 2010, en Monterrey dentro de las instalaciones del Tec. Esta historia surge porque yo conocí a uno de ellos, a Javier Francisco Arredondo Verdugo, él era del pueblo de mi papá en Todos Santos Baja California Sur, entonces cuando éramos pequeños convivíamos bastante. Después esta película fue evolucionando un poco porque nos fuimos enterando de lo que realmente sucedió ese día; es decir, de lo que les hicieron a los estudiantes, de cómo fueron asesinados y la forma tan vil en que el ejército y el resto de las autoridades federales y locales ayudaron a ocultarla la información y las evidencias haciéndolos pasar por sicariosarmados hasta los dientes, de ahí el nombre de la película. Entonces, ésta yo creo que es una película que sobre todo permite sentir e identificarse con el dolor de las víctimas pero también conocer a profundidad lo que sucedió ese día con imágenes inéditas y con una investigación profunda sobre los hechos.

¿Tuviste alguna intención al inicio de la producción que se modificara conforme avanzó en el proyecto?

-Sí, esta película comenzó como un video muy casero para intentar limpiar el nombre de Javier y de Jorge, que habían sido acusados falsamente de ser sicarios.

¿Cómo determinaste el modo en la secuencia de la información? Porque es una historia primero vista desde el entorno familiar, que se apertura hasta llegar a lo que dicen los medios de comunicación

-Claro, la idea en el inicio de la película es que el espectador se identifique con las familias, con los personajes protagonistas de esta la película y después ir descubriendo de la misma forma que fueron descubriendo las familias lo que realmente sucedió ese día. Es decir, que a través de las imágenes de la cámara de seguridad, del expediente, de los testigos, de fuentes oficiales como el procurador estatal en aquel entonces, el público vaya descubriendo los recovecos y de la gravedad de los hechos. Entonces, es ponerse un poco en los ojos de los familiares mientras van descubriendo todos los hechos y cómo esto es descubrir lo que realmente sucedió.

¿Cuáles son las dificultades de hacer este tipo de investigaciones?

-Es una investigación muy compleja y ardua, fueron siete años de realización de la película a lo largo de los cuales fuimos adentrándonos en el caso, digamos esta parte de investigación, de contactar a los testigos, de que aceptaran darnos su testimonio, de que tuviéramos acceso a todos los materiales de archivo que queríamos eso fue la parte más compleja y difícil de esta película. Después viene una parte que tiene que ver más con el proceso creativo que nos interesaba mucho, tratar de hacer confluir las expectativas de las familias con respecto al firme y lo que esperan de su proceso de justicia, que es básicamente limpiar el nombre de los estudiantes, con mis expectativas como director y las reacciones del público.

A casi una década de los hechos, ¿crees que exista un cambio tanto en la perspectiva de la comunidad como en el sistema de justicia?

-Yo creo que se están comenzando a abrir puertas, se está comenzando a hablar de otras cosas, la estrategia militarista ya no tiene el respaldo de la gente como lo tenía antes, cada vez están empezando hablar de otras posibilidades que tienen que ver, por ejemplo con transitar a otras formas de ver la seguridad, una seguridad que ponga por delante la vida de las personas y no la violencia. Claro, esto es desde el lado de la sociedad, desde lado de la política es todo lo contrario, vemos recientemente cómo han aprobado la ley de seguridad interior y parece que quieren insistir en esa estrategia y lo cual es bastante preocupante, de ahí la intención y la relevancia de estrenar en Ambulante esta película y de estrenarlo ahora.

Desde tu perspectiva, ¿qué haría falta para que la sociedad civil se sensibilice ante estas problemáticas?

-Yo creo que tienen que conocer a profundidad casos como estos. Yo sí los invito a que vengan a ver Hasta los dientes porque creo que muestra muy bien los riesgos de tener al ejército en las calles, trata de desnudar la complejidad de este tipo de problemáticas para enfrentarlas de una forma distinta. Creo que hace falta informarse y comenzar la discusión en torno al caso y en torno a la política de militarización.