Sábado 05 Mayo 2018

Luego de que Benito Juárez proclamara la suspensión del pago de la deuda externa, tuvo lugar la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862. En ese momento, los países adeudados España, Inglaterra y Francia, declararon la guerra a México. Juárez llegó a un acuerdo con dos de las potencias; sin embargo, Francia estaba decidida a invadir. Contra toda expectativa, una victoria inesperada llenó de gloria y honor al pueblo mexicano, quien, por medio del ejército, fue capaz de vencer a las tropas más poderosas de ese entonces: las francesas.

Causas de la batalla

En el año de 1862 la situación de México era crítica, por esa época se había perdido la mitad del territorio, además, acababa de suceder la Guerra de Reforma. Por esto último, el país estaba dividido entre liberales y conservadores y Benito Juárez había llegado a la presidencia.

Decisión de Juárez

Benito Juárez había llegado a la presidencia en marzo de 1862, luego de la Guerra de Reforma, pero se dieron cuenta los problemas del país; debido a los conflictos, gran parte de México estaba destruida y sumida en la pobreza. Además, 70 por ciento de los recursos económicos se iban como depósito al pago de deudas externas que tenía con España, Inglaterra y Francia.

De este modo, Juárez tomó una decisión peligrosa y determinante: México suspendería los pagos para poder reconstruirse. Las potencias europeas movilizaron a sus mejores tropas hacia nuestro país. El presidente invitó a los representantes de esas naciones a dialogar y llegar a un acuerdo.

Por medio del Tratado o Acuerdo de la Soledad, España e Inglaterra optaron por retirar a sus tropas. Sin embargo, los franceses decidieron permanecer en el territorio y concretar la invasión.

 

El inicio y el final de una guerra cruenta

El Conde de Lorencez comandó la movilización de las tropas francesas hacia tierras mexicanas. El 27 de abril de 1862 llegaron a Acutzingo, Veracruz, en dirección a la Ciudad de México.

El presidente optó por hacer un llamado a sus contrarios, los conservadores, e invitarlos a unirse por la libertad de la Patria. A esta petición respondieron muy pocos, entre ellos el general Miguel Negrete.

El ejército mexicano estuvo comandado por Ignacio Zaragoza, Miguel Negrete y Porfirio Díaz; sin embargo, las tropas mexicanas estaban conformadas por voluntarios. Esos voluntarios eran, en su mayoría, personas que nunca habían utilizado un arma, es decir, sin instrucción militar alguna. Por otra parte, el ejército francés estaba conformado por veteranos de guerra que habían luchado en guerras tan trascendentales como la de Crimea.

Era evidente que el ejército mexicano, de creación improvisada, con pocas municiones y artillería vieja, no tenía oportunidad contra semejante enemigo. El peor error de Lorencez, fue dar por sentado que ganarían.

Cuando los franceses llegaron a Puebla, a sabiendas de que Zaragoza había fortificado los frentes de la Ciudad, decidió, por mera prepotencia, atacar de frente a las fuerzas mexicanas. Esta fue la razón principal de la derrota francesa y de la victoria mexicana, pues el ardor, el coraje y el valor nacional llegó a tal punto que cuando los mexicanos se quedaron sin balas, atacaron a machetazos, pedradas y con lo que tuvieran enfrente.

Francia decide retirarse

El general Ignacio Zaragoza mandó una carta al presidente Juárez en la que se leía "Puede ser que ellos sean el mejor ejército del mundo pero nosotros somos los mejores hijos de México". Poco tiempo después, Zaragoza murió y la guerra contra Francia continuó hasta 1867, de la cual México también salió victorioso.

 

 

 

Los Números

27 de abril de 1862 los franceses llegaron a Acutzingo, Veracruz, en dirección a la Ciudad de México.

1862 año en que la situación de México era crítica, por esa época se había perdido la mitad del territorio, además, acababa de suceder la Guerra de Reforma.