04 Agosto 2019

Los títeres forman parte de la historia ancestral del municipio de Huamantla. Pueblo Mágico del estado de Tlaxcala, conserva esta tradición prehispánica gracias al Museo Nacional del Títere y el Festival Internacional de Títeres "Rosete Aranda," uno de los más prestigiosos del mundo, donde algunos de sus títeres ya forman parte del acervo cultural mexicano como El vale coyote, La parrasconcita o El pilluelo dinamita.

"La tradición de los títeres ha marcado la historia de nuestro país desde hace cientos de años. Se han encontrado figurillas de barro en sitios arqueológicos de Tlaxcala como Cacaxtla y Xochitécatl, que imitan seres humanos articulados. Los hijos de las altas clases sociales contaban con estos juguetes ya en épocas prehispánicas," afirma Julio García Castillo de rehiletes.com, especialista en turismo cultural de Tlaxcala.

Incluso hay un códice maya que revela al personaje Teokikixltli (el que hace bailar a los dioses), que en una mano muestra a un títere de guante y en la otra un títere de hilos.

La familia de Alberto Beto Orozco García ha mantenido viva esta tradición histórica mexicana con dedicación, pasión y un amor inagotable a las marionetas. Tres generaciones al servicio de este arte que Beto, de 34 años, comenzó a aprender con 8 años. Desde la construcción de sus propios títeres, al arreglo de las obras y los escenarios hasta su manejo, Beto y sus cuatro hermanos -y ahora su sobrino- mantienen viva la tradición. Su madre, Aída García Hernández, elabora el vestuario de las marionetas.

"Es una tradición familiar que sigo porque la conozco desde que nací. Todos en casa somos músicos, titiriteros; mi hermano mayor es cantante de ópera, mi mamá cose el vestuario," explica Beto.

Si alguien puede dar vida a unos acróbatas saltimbanquis, a un esqueleto bailón pasado de tequila, a un triste tenor o a un titiritero en pena, es Beto, con unas manos mágicas que mueven los títeres de tal manera que magnetizan al público.

Beto dirige el grupo de teatro de títeres La Bruja, con sede en Huamantla, Tlaxcala, desde 2005. La mayoría de sus integrantes pertenecieron al grupo Malitzin (Museo Nacional del Títere) desde el año de 1993 hasta 2002.

La Bruja lo integran músicos, bailarines, profesores, administradores, pintores y cantantes. Su objetivo primordial es preservar y difundir el arte titiritero en México.

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Familia Rosete Aranda

En 1835 se creó la empresa de autómatas de los Hermanos Rosete Aranda, la compañía de títeres más importante de México y conocida a nivel mundial, cuya influencia ha llegado hasta Rusia, donde en una de sus universidades existe una materia teatral llamada Rosete Aranda.

El Museo de Huamantla conserva la colección de los Hermanos Rosete Aranda. Este establecimiento alberga también una amplia colección de marionetas de Alemania, Francia, Italia, Indonesia, China, Sudamérica, Estados Unidos y México gracias a las donaciones de muchas de las compañías de títeres internacionales que participan en el Festival Internacional del Títere que se celebra las dos últimas semanas de octubre.

El nombre de títere es una palabra onomatopéyica que hacían los actores con un silbato produciendo un ti-ti al mismo tiempo que movían los muñecos. ¡Ahí viene el ti-ti-ritero!

Las técnicas del títere

Dentro del teatro de títeres hay distintas técnicas: los de hilos, los de guante, los de varilla, los de sombra, los bocones, los ventrílocuos, los de cachiporra, los de tiro. Se puede manipular un títere de tantas maneras que ya la expresión ha pasado a la cultura popular bajo el dicho: "te manipulan como títere".

El Museo de Títeres de Huamantla no es sólo una exposición, sino un recorrido por la historia de México. Aquí se aprecia cómo el fraile Simeón evangelizaba moviendo a las marionetas con los hilos de una cruz de Cristo.

Las marionetas también conservaron historias no escritas con espectáculos como el de Don Ferruco y Doña Mariquita que, además de ser grandes artistas, fueron maestros que se adentraron en la sierra para alfabetizar a toda una generación a través de las marionetas.

Algunos títeres fueron tan relevantes que pasaron luego a la televisión como La Familia Telerín, que primero fue un grupo de títeres mexicano.

La denominación guiñol también proviene de la historia de México: fue un personaje que durante la intervención francesa animaba a los soldados mexicanos a luchar. Monsieur Guignol y su muñeco eran todos unos personajes de la época.