Al comprar su prenda de ropa, Cailey Fiesel esperaba comodidad, moda, calidad... pero no encontró nada de eso. En julio, la estadounidense acudió a una tienda de la española Zara en Greenwich, Connecticut, donde compró un vestido que le dio una sorpresa. Fiesel se puso su prenda para ir a trabajar, pero percibió en ella un "olor inquietantemente acre", que la llevó a darse cuenta, ya en su oficina, que algo, que en un primer momento pensó que era un hilo, le rozaba la pierna. Cuando lo trató de arrancar, notó que estaba atorado y que había un bulto, que confundió con algún tipo de sensor, dentro del vestido. Según The New York Post, Fiesel vio entonces que del vestido que traía puesto asomaba una pata de un roedor, lo que la dejó "paralizada por el miedo" y "en shock", pues podía ver que se trataba de un ratón, aunque no lo podía creer. La mujer presentó una demanda contra Zara, tras encontrar en el dobladillo un roedor muerto. La demanda judicial contiene fotografías en que se ve "al roedor muerto con, al menos, una de sus extremidades sobresaliendo". La víctima además afirma que desarrolló una erupción que fue diagnosticada por médicos como la consecuencia de una enfermedad originada por roedores. Por su parte, Zara declaró a TMZ que la firma "está al tanto de la demanda" e "investiga el asunto", al tiempo que aseguró que sigue "estrictas políticas de salubridad y seguridad" que muestran su compromiso con brindar productos "con requisitos rigurosos". |