Jueves 17 Noviembre 2016

Por dos años estuvo encerrado casi todo el tiempo en el sótano de su casa, en Alabama. Cuando lo reportaron a las autoridades, pesaba mucho menos que cualquier muchacho de su edad. Hoy, lucha por sobrevivir.

El joven de 14 años, cuyo nombre no ha sido revelado por las autoridades, está en un hospital de Shelby County, Alabama, con alrededor de 25 kilogramos de peso y luchando por continuar con vida.

Quienes lo pusieron en esa situación, no son extraños, sino sus propios padres adoptivos, Richard y Cynthia Kelly, quienes han sido acusados de abuso infantil con agravantes, por lo que se les ha impuesto una fianza de 1 millón de dólares.

Según la orden de arresto de los padres, ellos sometieron al joven a "largos periodos de aislamiento forzado", negándole comida, cuidados y atención médica. 

La Policía de Helena, en Alabama, investiga el caso desde el domingo, cuando el muchacho fue llevado por sus padres a ser atendido al hospital en un estado grave y fue reportado a las autoridades.

"Es el peor caso de negligencia que haya visto", ha declarado el jefe de Policía Pete Folmar, que informó que la investigación está en proceso.

La pareja procesada tiene otra hija adoptiva, de 19 años, por lo que es legalmente adulto, aunque vive en la misma casa donde encerraban a su hermano adoptivo. Los medios han reportado que ella se encuentra en buen estado de salud.