Miércoles 14 Diciembre 2016

En Moscú, el presidente de Rusia, Vladimir Putin recibió a los medios Nippon TV y al periódico Yomiuri Shimbun, para una entrevista, pero los representantes fueron sorprendidos por la actitud de la can.

Previamente, ambos periodistas habían solicitado la presencia de la Akita, llamada Yume, con el fin de ver cómo estaba.

El mandatario ruso aceptó la petición y previo a la entrevista arribó con Yume, quien al escuchar los sonidos de las cámaras y al ver las luces comenzó a ladrar, lo que ocasionó el nerviosismo de los entrevistadores.

Para calmar al can, Putin le dio de comer, mientras los representantes de los medios japoneses veían el estado de la perrita, que tiene 5 años.

Durante la presencia de Yume, el mandatario de Rusia parece tranquilo y tiene la correa con él, sin amarrarla. La can dura un instante en la reunión y se retira.

En entrevista, los periodistas agradecen al presidente por aceptar la plática y el editor de Yomiuri Shimbun acepta que ve a Yume en buen estado y muy alegre.

"Estamos un poco sorprendidos y asustados porque el inicio de la reunión sea de esta manera", señala el editor.

Putin les da la razón, afirmando que Yume es una can de guardia y debido a las personas, las luces, las cámaras, actuó así.

Cuestionado sobre si siempre lo defiende, el mandatario contesta que sí.

Yume fue un regalo de Japón en 2011, como muestra de agradecimiento al presidente Vladimir Putin por la ayuda ofrecida ante el tsunami que impactó en ese año. Medios rusos han informado que el Presidente es un amante de los perros.