Desde el pasado martes, 20 de diciembre de 2016, el gobierno de Estados Unidos solicita a sus visitantes extranjeros información sobre sus perfiles en redes sociales, en el formulario de visado online. Este nuevo apartado despliega un menú en el que aparecen las redes sociales más populares, como Facebook o Twitter. El viajero deberá colocar, en cada una, el nombre de usuario con el que está registrado en ellas. La medida fue aprobada el pasado 19 de diciembre y desde entonces ha suscitado polémica, por ser considerada un ataque contra los derechos humanos. Las voces más críticas cuestionan que realmente se permita el paso al país norteamericano a quienes no quieran compartir sus perfiles. Un portavoz del departamento de Aduanas y Protección Fronteriza ha explicado que la medida está destinada a identificar potenciales amenazas y asegura que es opcional para todos los viajeros.
Con información de Europa Press |