Bombardeos, enfrentamientos y ataques aéreos en el oeste de Siria ponen en peligro el alto al fuego promovido por Rusia y Turquía, que busca finalizar seis años de guerra y establecer negociaciones entre grupos rebeldes y el gobierno sirio. Vladimir Putin, presidente de Rusia, y aliado del presidente de Siria, Bashar Al Assad, había anunciado el cese al fuego ayer 29 de diciembre tras llegar a un acuerdo con Turquía, país que respalda a los opositores al régimen sirio. En la medianoche entró en vigor la tregua, no obstante, observadores y rebeldes reportaron enfrentamientos y la violencia aumentó cuando aviones bombardearon zonas del noroeste del país.
Con información de Reuters |