John Kelly, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dijo este miércoles 5 de marzo que las políticas migratorias del presidente Donald Trump han constituido una medida disuasoria para evitar la llegada de indocumentados y, pese a pedir la construcción de un muro fronterizo con México, reconoció que no podrá ser "un muro de costa a costa". "Es muy improbable que construyamos un muro, una barrera física, de un mar a otro radiante mar", dijo Kelly en el Comité de Seguridad Nacional del Senado. Reconoció que un muro a lo largo de más de 3 mil kilómetros de frontera con México es irrealizable; esto, ante los cuestionamientos de la senadora demócrata Claire McCaskill, quien aseguró que nadie en el senado cree que esta obra sea realizada. Así, Kelly indicó que en algunas partes podría no haber muro alguno y se emplee tecnología de vigilancia en su lugar, sobre todo por la orografía o zonas administrativas especiales, como las reservas indias El funcionario puso en la mesa el efecto disuasorio de la llegada de Trump a la Casa Blanca, su discurso y la promesa de frenar la migración ilegal y acelerar la deportación de quienes residen en EU, lo cual generó que la llegada de indocumentados por la frontera sur se haya reducido a mínimos históricos. Por último, Kelly echó por tierra la posibilidad de separar indocumentados detenidos de sus hijos e indicó que ha dado la orden de sólo hacerlo a menos que la madre o padre puedan ser un peligro para el menor. Con información de El Universal |