La policía alemana detuvo a un islamista, sospechoso por el ataque explosivo contra el autobús del Borussia Dortmund el pasado 11 de abril. Sobre el incidente que ya fue calificado como atentado terrorista, la portavoz de la Fiscalía alemana, la magistrada Frauke Köhler, confirmó que hay otros dos sospechosos que todavía no son arrestados; sin embargo la policía ya registró las viviendas de todos ellos. Desde su sede en Karlsruhe, la Fiscalía confirmó a los medios que había metralla en los explosivos. Además se descartó la posibilidad de que se trate de un ataque de la izquierda radical, una de las hipótesis que cobró fuerza tras la aparición de un mensaje en una página web de grupos antifascistas. La magistrada reveló que en las inmediaciones del incidente se encontraron tres cartas idénticas que reivindicaban el atentado como yihadista. Las cartas hacían referencia al atentado contra un mercado navideño en Berlín o la intervención de aviones alemanes en Siria. Estos documentos señalan que deportistas y otros famosos en Alemania y otras naciones de los cruzados están en la las listas de la muerte del Estado Islámico. El texto que no lleva firma, añade que las amenazas contra deportistas, actores y otros famosos estarán en vigor hasta que Alemania retire esos aviones de la zona de guerra y cierre la base aérea estadounidense de Ramstein. Con información de El Mundo |