07 Mayo 2017

Este domingo 7 de mayo de 2017, el gobierno de Afganistán y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) confirmaron la muerte de Abdul Hasib, líder de la organización yihadista Estado Islámico (EI) en aquel país, la cual aconteció en una operación de tropas afganas y de Estados Unidos al pasado 27 de abril.

El ataque fue realizado por medio de una redada en la que, además de Hasib, murieron "varios" altos mandos del EI, así como 35 bajas en las filas de a pie del grupo.

Fue el palacio presidencial de Kabul el que confirmó a través de Twitter el abatimiento del emir afgano del "EI-Khorasan", como se le llama a la facción del EI en Afganistán, en referencia a la región histórica que abarca este país, Pakistán e Irán.

Se le responsabilizaba de varios ataques terroristas en distintas ciudades, de decapitar a ancianos y secuestrar a mujeres y niñas para casarlas con integrantes del grupo.

Para el gobierno afgano, la misión estaría a punto de cumplirse, pues luego del lanzamiento por parte de EU de la llamada "madre de todas las bombas", habrían sido aniquilados 300 yihadistas de 400 estimados en el país.

Por su parte, la OTAN indicó que los yihadistas habían quedado reducidos a la mitad en los últimos dos años.

Así, la muerte de un nuevo emir afgano podría ser uno de los golpes finales a la representación del EI en dicho país.

Con información de EFE