Los fiscales generales de Maryland y el Distrito de Columbia presentaron este lunes, 12 de junio, una demanda en contra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, argumentando que violó la Constitución al mantener vínculos con un imperio empresarial mundial. El procurador del Distrito de Columbia, Karl Racine y el fiscal general de Maryland, Brian Frosh, realizaron el anuncio en una conferencia de prensa en Washington y confirmaron que la demanda fue presentada en un tribunal de Maryland. Ambos fiscales citaron contratos de arrendamiento, propiedades y otras implicaciones del mandatario estadounidense en todo el mundo como razón de la demanda, ya que crea un conflicto de interés de acuerdo con una clausula constitucional. La clausula constitucional referida impide a los altos cargos del gobierno estadounidense aceptar emolumentos de gobiernos extranjeros, además es necesario que para guardar fidelidad a la Carta el presidente desvincule sus finanzas privadas de los poderes locales y extranjeros. Racine mencionó que Trump se ha alejado de la promesa de establecer una línea entre sus negocios y la presidencia, por lo que agregó "tenemos un deber de cumplir con la ley y eso lo estamos haciendo hoy". En la demanda se habla, entre otras cosas, de los ingresos obtenidos por alojar a delegaciones oficiales extranjeras en el hotel de lujo de Trump que fue inaugurado en 2016 cerca de la Casa Blanca. "Cuando miro por la ventana y veo la torre del Trump International Hotel, sé exactamente lo que ocurre allí cada día", manifestó Racine. Según el fiscal, el Gobierno de Arabia Saudí, por ejemplo, gastó cientos de miles de dólares en el hotel. "Cada vez que el presidente habló acerca de marcar una línea entre él y sus empresas, incumplió esas promesas", señaló Racine. Trump, que antes de ser presidente era un importante empresario del sector inmobiliario, dejó la supervisión de sus negocios en manos de sus hijos Eric y Donald Jr. Los hijos mayores de Trump prometieron no llevar adelante acuerdos con extranjeros durante su presidencia, aunque continuaron trabajando en los proyectos que ya estaban empezados. Si la demanda prospera, ambos fiscales tienen previsto pedir copias de la declaración impositiva de Trump. Los documentos ya fueron reclamados por los medios, los demócratas y otros grupos desde que el magnate dio a conocer su candidatura hace dos años. Los especialistas en derecho constitucional en Estados Unidos consideran desde hace tiempo que los negocios de Trump con miembros de gobiernos extranjeros son un flanco débil del mandatario y un posible elemento para un proceso de destitución. |