22 Octubre 2017

El gobierno regional de Cataluña no se plantea convocar elecciones, ya que será el Parlamento regional quien se pronuncia sobre el cese del presidente independentista, Carles Puigdemont, y todo su equipo.

El pasado sábado, 21 de octubre de 2017, el Ejecutivo español, Mariano Rajoy, propuso una serie de medidas para frenar el desafío separatista de las autoridades regionales, entre las que destaca el cese de los funcionarios de esta región, limitar las funciones del parlamento regional y convocar elecciones automáticas antes de seis meses para restaurar el orden constitucional.

Para frenar el proceso secesionista catalán, el Consejo de Ministros aprobó un decreto que deberá ratificar el Senado el 27 de octubre, para ejercer temporalmente las competencias del autogobierno de Cataluña al amparo de la constitución española.

El portavoz del gobierno catalán, Jordi Turull, aseguró que "no está sobre la mesa" que el presidente catalán, Carles Puigdemont, convoque elecciones regionales anticipadas.

De acuerdo con algunos analistas, esta circunstancia podría parar la aplicación efectiva de las medidas acordadas por el Consejo de Ministros, siempre que el Senado no las ratifique.

El sábado, el presidente Puigdemont anunció que pedirá a la cámara legislativa catalana que celebre un pleno para decidir sobre el "intento de liquidar" el autogobierno de Cataluña.

Turull apuntó que el Parlamento catalán adoptará una decisión respetuosa con el resultado del referéndum de autodeterminación del pasado 1 de octubre y en defensa de las instituciones catalanas.

"Cataluña será lo que decida el Parlamento, el representante legítimo de los ciudadanos, no lo que decidan otros", dijo Turull.

Con información de Agencia EFE