Jueves 05 Abril 2018

Trabajar menos y ganar más tiene un nombre: productividad. Hablar de productividad es hablar de Alemania. Esta afirmación no es un solo un tópico. Cuando los expertos en productividad laboral estudian y comparan la situación de los principales países del mundo, la respuesta es unánime: Alemania es, año tras año, y con mucha diferencia, el país más productivo del mundo.

Un trabajador alemán trabaja unas 1.500 horas al año, pero, sin embargo su hora de trabajo es la mejor valorada del mundo, con cerca de $50 USD. En el otro extremo, un trabajador mexicano trabaja unas 2.100 horas al año, un 40% más, pero su hora de trabajo apenas se valora en $15 USD, un 70% menos, siendo este valor uno de los más bajos de los países que integran la OCDE.

¿Qué es lo que hace tan productivos a los alemanes?

Un estudio elaborado por el sitio web "Knote. La ciencia de la productividad" apunta estos tres factores clave para explicar la alta productividad de los trabajadores alemanes:

  1. Las horas de trabajo son horas de trabajo. Esto significa que durante la estancia en el centro de trabajo el tiempo se dedica sólo a las tareas del trabajo. Cero distracciones con internet o teléfono móvil y cero pérdidas de tiempo con tertulias y cafés.

 

  1. Foco en las metas y comunicación directa. La información, tanto desde un trabajador a su superior, como desde éste hacia su equipo, fluye de una manera directa y objetiva. Las metas son medibles y se controla en todo momento su ejecución o posibles desviaciones.

 

  1. La vida fuera del trabajo cuenta. El tiempo fuera del trabajo se respeta. No hay jornadas laborales que se alarguen sin motivo aparente. El objetivo es trabajar muy duro en el horario laboral para poder disfrutar del tiempo de ocio sin preocupaciones.

 

Esta mentalidad ha contribuido decisivamente a que Alemania haya sido el país europeo cuya economía ha tenido un mejor comportamiento desde la última gran crisis financiera.

La favorable recuperación de la economía germana ha tenido su reflejo en la evolución de las cotizaciones de las empresas alemanas, que han visto cómo sus cuentas de resultados también se han contagiado de la mejora económica del país.

Por eso, no es de extrañar que el DAX 30 sea uno de los índices bursátiles del viejo continente que mejor comportamiento ha tenido desde la última recesión económica mundial: desde el año 2009 hasta la actualidad el DAX ha multiplicado en cerca de 3 veces su valor.

El DAX 30 (Deutscher Aktienindex) es el índice bursátil de referencia de la bolsa alemana. Dentro del conjunto de empresas cotizadas en la Bolsa de Fráncfort, el DAX se calcula a partir de la cotización de las 30 empresas alemanas más importantes en cuanto a capitalización y volumen de negociación.

Es, por tanto, el indicador más importante del rendimiento económico general del país y refleja el sentimiento de los inversores hacia las compañías alemanes.

Dicho todo esto, está claro que es difícil trasladar de un día para otro la productividad germana a un país tan alejado de Alemania como México.

Sin embargo, lo que no es difícil es invertir para participar de la mejora de la economía alemana, obteniendo una interesante rentabilidad por ello.

Pero es que, además de no ser difícil, no es necesario disponer de una elevada suma de capital para poder hacerlo.

¿Cómo es posible beneficiarse de la productividad alemanda y de su recuperación económica?

La respuesta se encuentra en el trading online con el DAX 30.

El DAX 30 alemán es un índice calculado para proporcionar información sobre la economía alemana. Por tanto, no es algo que se pueda comprar o vender como la acción de una empresa cotizada. Pero lo que sí es posible es hacer trading mediante instrumentos financieros derivados a partir del DAX 30.

Dentro de la variedad de instrumentos financieros derivados para el trading con el DAX, los más populares hoy en día son los Contratos por Diferencia (CFD).

Un CFD sobre el DAX es un acuerdo para intercambiar la diferencia entre el valor del índice en dos momentos: cuando se realiza la inversión y cuando se retira.

La inversión con CFDs permite, por tanto, especular sobre la dirección futura en la que se moverá el DAX y obtener un beneficio de ello.

Para invertir con CFDs no es necesario un gran capital inicial, se puede hacer trading con CFDs utilizando el apalancamiento, lo que permite multiplicar tanto las ganancias como las pérdidas potenciales. En todo caso, para tener éxito con el trading online es recomendable buscar siempre un bróker regulado a nivel internacional y que tenga una reputación demostrada.