Una intensa batalla judicial se dio ayer en torno a la posible liberación del expresidente de Brasil de Luiz Inácio Lula da Silva, que finalmente llegó a su fin al menos por ahora, de acuerdo con el portal de la BBC. Carlos Thompson Flores, presidente del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4), determinó que el exmandatario debe permanecer recluido, poniendo fin a la disputa que durante el domingo tuvieron dos jueces de dicha corte. Este tribunal fue el que en abril de este año condenó a Lula a 12 años de prisión, acusado de los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso Lava Jato. El exmandatario sigue manteniendo su inocencia. En la tarde del domingo, Rogerio Favreto, el juez que estaba de turno en el TRF-4, concedió un habeas corpus a Lula y ordenó la liberación inmediata del expresidente, quien está recluido desde el pasado 7 de abril en la sede de la Policía Federal en Curitiba. Favreto consideró que al estar privado de libertad, a Lula se le está impidiendo ejercer sus derechos como precandidato a la presidencia de Brasil en las elecciones que tendrán lugar en octubre. La orden de Favreto, sin embargo, fue bloqueada pocas horas después por João Gebran Neto, otro juez del TRF-4 que a su vez es instructor del caso Lava Jato. Simpatizantes de Lula da Silva se reunieron en la sede de la Policía Federal de Curitiba ante la expectativa de que el expresidente pudiera quedar libre. Gebran Neto ordenó a la policía y a las autoridades que no tomaran ninguna acción, por lo que Lula debía permanecer recluido. El pulso jurídico continuó horas más tarde, cuando, ante el bloqueo de Gebran Neto, el juez Favreto insistió en la libertad del expresidente. El riña entre ambos jueces causó incertidumbre, e incluso decenas de simpatizantes de Lula llegaron hasta el lugar donde está recluido ante la expectativa de que fuera liberado. A pesar de la última orden, la Policía Federal no actuó debido a la contradicción entre ambos jueces. Para saldar la polémica, fue necesaria la intervención de Carlos Thompson Flores, presidente del TRF-4. Thompson Flores consideró que la decisión sobre la libertad de Lula es competencia del instructor del caso Lava Jato (Gebran Neto) y no del juez de turno (Favreto). A pesar del proceso judicial que enfrenta, Lula da Silva mantiene su candidatura a la presidencia de Brasil. Por lo que el líder de izquierda permanecerá en la sede donde está recluido. En 2014, la fiscalía brasileña comenzó a investigar ciertas acusaciones de que los ejecutivos de la petrolera estatal Petrobras habían aceptado sobornos a cambio de adjudicar contratos a empresas de construcción. La investigación descubrió una gran red de corrupción que involucraba a políticos de alto nivel que recibían sobornos.
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