Viernes 05 Julio 2019

Cientos de inmigrantes en Arizona optaron este 4 de julio festivo por permanecer en sus casas en vez de celebrar lo que debería ser un tributo a la libertad, por temor a que se inicien con anticipación las redadas anunciadas por el presidente Trump, o ser detenidos en los retenes reglamentarios de Inmigración.

"Hay mucha gente que tiene miedo a salir y tenía planes de pasear, pero mejor se quedarán en casa por miedo a que llegue Migración y separe a las familias," dijo a Efe la inmigrante mexicana Sofía Martínez.

Martínez, madre de tres hijos y quien reside en el suburbio latino de Maryvale en Phoenix (Arizona), aseguró que el temor entre los residentes es generalizado. Y es que no olvidan las redadas masivas que realizaba el exalguacil Joe Arpaio.

"Eso hacían en épocas de Arpaio. Ponían sus retenes para DUI (Conducir bajo la influencia del alcohol) y era para agarrar indocumentados. Fue algo espantoso y así va a suceder ahora; lo mismo viene en estos tiempos de racismo," sentenció.

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Trump anunció este 1 de julio que las redadas masivas contra inmigrantes, con las que amenazó el mes pasado y luego pospuso durante dos semanas, empezarán después del 4 de julio. El presidente explicó que los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) "los van a detener y llevar de vuelta" a sus países.

Rosa Pastrana, líder y activista del barrio de Maryvale, indicó a Efe que la mayoría de los barrios latinos se ven afectados y están atemorizados por estas medidas tomadas por la Casa Blanca, y aseguró que Inmigración ya ha empezado a realizar redadas en estos barrios de forma "discreta".

"Los residentes de Avondale, la mayoría inmigrantes que viven en un vecindario de 'trailas' (casas móviles) ya están sufriendo las anunciadas redadas; llegan los de Migración y se los llevan," expresó.

Flor Miranda, una madre inmigrante con seis hijos, prefirió irse a vivir a un refugio para mujeres abusadas, luego que ICE llegó a la puerta de su casa y deportó a su marido. Después de eso, Inmigración la estuvo buscando, así que optó irse con sus seis hijos en donde las autoridades migratorias no podrán encontrarla.