Viernes 12 Julio 2019

Las tumbas de dos princesas alemanas que se abrieron ayer en un cementerio dentro de las murallas del Vaticano para comprobar si escondían los restos de Emanuela Orlandi, la hija de 15 años de un empleado vaticano desaparecida en 1983, están vacías.

Así lo explicó la abogada de la familia Orlandi, Laura Sgró, a los medios tras asistir a la exhumación que había ordenado la fiscalía vaticana de los restos en la llamada "Tumba del Ángel", en la que se creía que estaba enterrada la princesa Sofía von Hohenlohe, fallecida en 1836; y la adyacente, de la princesa Carlota Federica de Mecklemburgo, que murió en 1840.

Sgró y el hermano de la joven desaparecida, Pietro Orlandi, mostraron su sorpresa y decepción al comprobar que las dos sepulturas estaban vacías y nadie, tampoco la familia de las dos princesas, estaba al corriente de dónde se encuentran los cuerpos.

Las tareas de exhumación en el cementerio teutónico del Vaticano comenzaron a las 8:15 horas en presencia de Pietro Orlandi y la abogada, el perito legal por parte de la fiscalía vaticana, Giovanni Arcudi, asistido por su equipo; y el experto de confianza designado por la familia, así como el promotor (fiscal) del tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano, Gian Piero Milano; y el comandante del Cuerpo de Gendarmería del Vaticano, Domenico Giani.

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La sorpresa fue cuando tras abrir las sepulturas "no se encontraron hallazgos humanos o urnas funerarias", como también informó El Vaticano.

En la tumba de la princesa Sofía von Hohenlohe se excavó hasta encontrar un departamento subterráneo de unos 4 metros por 3.70 metros, completamente vacío, al igual que el sarcófago de la princesa Carlota Federica de Mecklemburgo.

La familia Orlandi pidió investigar en el cementerio teutónico, después de que el verano pasado recibieran una carta anónima con una foto de la tumba con la frase: "Busque donde indica el ángel" y pidieron a la Secretaría de Estado vaticana que autorizase su apertura.

"Todos estamos muy sorprendidos," dijo la abogada, quien afirmó que El Vaticano "podía haber verificado antes si en estas tumbas se había sepultado a las princesas o eran solo monumentos funerarios para rendirlas homenaje".

La abogada indicó que ahora El Vaticano tendrá que dar información sobre por qué estaban vacías las tumbas.