El gobernador y la fiscal general de Nueva York y la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU, por sus siglas en inglés) rechazaron este jueves las redadas de inmigración anunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, y previstas para este domingo. El gobernador Andrew Cuomo denunció la decisión de Trump y la calificó de "directiva despreciable e inhumana". Cuomo, que prometió hacer frente a las medidas de la Administración Trump, ha dado aviso a los departamentos estatales afectados para que ayuden a las familias que necesiten servicios legales. La fiscal general del estado, Letitia James, por su parte, aseguró en un comunicado que "la insistencia de la Administración Trump de utilizar a las familias migrantes como una pieza de negociación con los líderes del Congreso, es tan deplorable como un acto contra los valores estadounidenses". Lee: Defienden a niños migrantes retenidos"Como responsable de los cuerpos de seguridad de Nueva York, haré lo que esté en mi mano para asegurar la protección de los derechos de estas familias. Me enfrentaré a cualquier incursión o amenaza de posible violación de los derechos civiles de nuestro estado porque, en EU, valoramos a nuestra comunidad inmigrante", zanjó en dicho comunicado. ACLU presentó este jueves en Nueva York una demanda ante una corte federal contra el fiscal general, William Barr, y la Dirección del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas con la que pretende paralizar estas redadas que consideran ilegales de pleno derecho. Los demandantes "buscan prevenir deportaciones inminentes en violación de los principios más básicos de un proceso justo: el derecho a ser avisado y una oportunidad para ser escuchado".
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