Con los tuits en los que pedía a cuatro congresistas demócratas volver "a su país", el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encontró un arma que considera infalible para su reelección en 2020: atacar a un grupo de rivales que su base desprecia y que le permiten mantener vivas las tensiones raciales. Trump retomó ayer miércoles sus actividades de campaña con un mitin programado para última hora en Greenville (Carolina del Norte), en el que planeaba sacar jugo a la polémica que inició el domingo contra las jóvenes legisladoras pertenecientes a minorías que han cobrado peso en el ala progresista del Partido Demócrata. "Creo que estoy ganando la lucha política, creo que la estoy ganando por mucho," dijo Trump a los periodistas al salir de la Casa Blanca. Además, el mandatario publicó en Twitter un video lleno de imágenes patrióticas que concluía con la frase "Estados Unidos: una 'brigada' bajo Dios". Se trataba de una clara referencia al grupo formado por las congresistas demócratas que atacó en sus tuits del domingo, conocido como "La brigada" (The squad) y formado por la latina Alexandria Ocasio-Cortez, la afroamericana Ayanna Pressley y las musulmanas Ilhan Omar y Rashida Tlaib. A falta de un rival definido en el bando demócrata -donde 25 aspirantes se disputan la candidatura- Trump ha visto un filón en las legisladoras de "La brigada", que apenas llegaron al Congreso en enero pero han cobrado protagonismo por sus ideas progresistas y sus roces con la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi. Lee: Estallan contra actitud de TrumpTrump dejó claro el objetivo de su estrategia en un tuit el lunes, cuando celebró que los líderes demócratas "estaban tratando de distanciarse de las cuatro 'progresistas', pero ahora se ven forzados a apoyarlas" para defenderlas de sus ataques. "Los demócratas se han ido tan a la izquierda que se van a caer por un acantilado," afirmó ayer miércoles Trump a los periodistas. El voto de este martes en la Cámara Baja, en el que todos los demócratas estuvieron a favor de condenar las palabras de Trump, sirvió al presidente para difundir el mensaje de que la oposición está unida en torno a las congresistas. Un portavoz de la campaña de reelección de Trump, Daniel Bucheli, dijo a Efe que los ataques a las congresistas querían transmitir el mensaje de que el mandatario "ama a este país, el más grandioso del mundo, y discrepa firmemente con aquellos políticos que constantemente lo desprecian". Ese mensaje podría calar hondo entre los votantes de Trump, que parece decidido a "movilizar a su base, sin intentar convencer a independientes o moderados", según Mark Peterson, profesor de políticas en la Universidad de California en Los Ángeles. "Pero es una estrategia arriesgada," aseguró Peterson a Efe. |