Lunes 22 Julio 2019

Portugal continúa trabajando para extinguir el incendio en Vila de Rei, en el centro del país, que se extendió al municipio vecino de Mação y se ha convertido en el más complicado de este verano.

A pesar de que Protección Civil da por controlada parte del área del fuego, cuyo perímetro superó los 50 kilómetros, la preocupación se mantiene ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas a lo largo del día, que dificultó las labores de extinción e hizo avanzar las llamas.

El comandante Luís Belo Costa reconoció que la situación se mantiene muy grave y lamentó el aumento de las temperaturas y el cambio de la dirección del viento.

Unos 800 bomberos participan en las labores de extinción del fuego, cuya violencia hizo que se extendiese hasta Mação, donde "la situación es complicada, con muchas reactivaciones", según explicó el alcalde, Vasco Estrela.

El fuego arrasó casi 3 mil hectáreas en este municipio, avanzó Estrela, quien explicó que en total afecta a 11 aldeas.

Las autoridades no han dado cifras oficiales del alcance total del incendio, pero el Laboratorio de Fuegos de la Universidad de Trás-os-Montes calcula, según medios locales, que ya ha arrasado 8 mil 500 hectáreas.

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En Sarnadas, una de las aldeas de Mação afectadas por el incendio, los bomberos eran ayudados en la extinción por los vecinos, que se quejaban de la tardanza en llegar a la zona de los medios aéreos.

El de Vila de Rei es sólo uno de los cinco incendios que se declararon el sábado en el distrito de Castelo Branco, con otros cuatro fuegos en la vecina Sertã, que fueron controlados a lo largo de ayer y de la pasada madrugada.

Las llamas en Vila de Rei, Mação y Sertã llevaron al desalojo de varias aldeas y 30 personas tuvieron que ser atendidas por los servicios médicos, de los cuales sólo una de ellas está grave, un civil que fue trasladado a la unidad de quemados de un hospital de Lisboa.

Mientras los bomberos continúan con las labores de extinción, las autoridades empezaron a investigar las causas de los fuegos, para las que no descartan la participación humana, especialmente después de que la Policía Judicial encontrase artefactos incendiarios en Vila de Rei, según medios locales.

El ministro de Administración Interna de Portugal, Eduardo Cabrita, señaló en declaraciones a la prensa que hay una "extrañeza" entre las autoridades porque varios de los incendios declarados el sábado empezaron casi al mismo tiempo en locales muy próximos.

Además, la Policía Judicial portuguesa anunció que detuvo a un hombre de 55 años sospechoso de iniciar un fuego cerca de la ciudad de Castelo Branco, aunque la "rápida intervención" de los bomberos en este caso impidió que la situación alcanzase proporciones mayores.