El presidente de Bolivia, Evo Morales, confirmó que renuncia a la Presidencia después de casi 14 años en el poder, en un video desde algún lugar indeterminado, tras haber dimitido en cascada la mayoría de su gobierno. Evo Morales apareció en la televisión para anunciar su renuncia, tras lamentar un “golpe cívico” y que la Policía se hubiera replegado a sus cuarteles en los últimos días. Morales pidió a los líderes opositores Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, a los que acusa de instar un golpe de Estado para echarlo del poder, que “no maltraten” a los bolivianos y los “dejen de patear”. “No queremos enfrentamientos,” agregó, a la vez que dijo renunciar para propiciar la “pacificación” de Bolivia. El país atraviesa una seria crisis desde las elecciones del 20 de octubre, en las que fue proclamado vencedor, pero la oposición denunció fraude y pidió su renuncia. Los enfrentamientos entre afines y contrarios a Morales dejaron tres muertos y más de cuatrocientos heridos. Puedes leer: Después de 19 meses en prisión, Lula da Silva sale libre“La lucha no termina acá,” advirtió con la voz entrecortada por momentos, para insistir en su denuncia de un “golpe cívico, político y policial” instigado por “grupos oligárquicos que conspiran contra de democracia”. Exigió ante la comunidad internacional que “se diga la verdad”, sobre lo que consideró un golpe de Estado. Recalcó que enviaba al Parlamento su carta de renuncia para que cesen los actos violentos. “No tengo por qué escapar,” declaró Morales, porque “no he robado nada”. Tras recordar su condición indígena, manifestó que al comienzo de la jornada había renunciado a su triunfo electoral para un cuarto mandato seguido hasta 2025. “Mi pecado es ser indígena, dirigente sindical, cocalero,” exclamó, al término de sus “trece años, nueve meses y 18 días” en el poder desde que tomó posesión el 22 de enero de 2006. “Muchas gracias por acompañarnos,” concluyó.
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