Miércoles 11 Febrero 2026

Recientemente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha considerado en privado salir del tratado comercial de Estados Unidos, Canadá y México (T-MEC), de acuerdo con personas familiarizadas con el tema, lo que ha despertado la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo entre las tres naciones. 

Un funcionario de la Casa Blanca, consultado sobre las conversaciones al respecto del T-MEC, señaló que Trump es la persona que toma las decisiones finales, describiendolo como alguien que siempre busca un mejor acuerdo para el pueblo de Estados Unidos. Asimismo, el funcionario mencionó que el debate sobre posibles las medidas equivale a las especulaciones infundadas previas a un anuncio oficial del mandatario. 

Jamieson Greer, funcionario de la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos, indicó que aprobar de manera automática los términos de 2019 no responde a los intereses nacionales, y que la administración de Trump pretende mantener abiertas las opciones para negociar y atender los problemas que se han identificado. 

Ambos funcionarios han hablado bajo el anonimato y han evitado pronunciarse de manera directa sobre la posibilidad de una retirada del T-MEC. Greer, por su parte, declaró el martes que el gobierno estadounidense sostendrá conversaciones por separado con México y Canadá, aunque señaló que la relación comercial con este último ha resultado más tensa.

“En general, estas negociaciones se llevarán a cabo de forma bilateral y por separado. Los mexicanos se muestran bastante pragmáticos en este momento. Hemos tenido muchas conversaciones con ellos. Con los canadienses, la situación es más compleja”, declaró Greer en Fox Business. 

 

¿Puede Estados Unidos abandonar el T-MEC?

El T-MEC contempla una revisión obligatoria antes de una posible prórroga el 1 de julio. Dicho proceso, previsto como rutinario, se ha transformado en una negociación conflictiva. Trump ha exigido concesiones comerciales adicionales con México y Canadá, además de ejercer presión en temas no comerciales, como migración, narcotráfico y defensa. 

Por su parte, Greer recomendará la renovación si se alcanza una resolución que incorpore renovaciones de la industria. Además, entre las áreas de preocupación, mencionó reglas de origen más estrictas para bienes industriales clave, una mayor cooperación en minerales críticos, protecciones laborales y medidas contra el dumping. 

Si los tres países acuerdan la renovación del tratado, el pacto seguiría vigente durante 16 años más. Sin embargo, en caso contrario, iniciará un periodo de revisiones anuales durante 10 años, hasta su vencimiento en 2036. Además, cualquier país puede anunciar su intención de retirarse con un aviso previo de seis meses. 

Una decisión así sacudiría una de las relaciones comerciales más grandes del mundo, debido a que el acuerdo cubre alrededor de 2 billones de dólares en bienes y servicios. Incluso la amenaza de una salida de Estados Unidos del tratado ha incrementado la incertidumbre entre los inversionistas y los líderes globales. 

La reacción de legisladores y de grupos empresariales internacionales apuntan a un rechazo casi asegurado. Asimismo, el riesgo de aranceles más altos también incrementa las preocupaciones sobre el costo de vida rumbo a las elecciones intermedias de noviembre, en la que los republicanos enfrentan una compleja contienda para mantener su control sobre el Congreso. 

Hasta el momento no existe claridad sobre si Trump hará pública una amenaza de retiro o emitirá una advertencia de manera formal. En caso de ocurrir, podría usarla como herramienta para presionar y obtener un acuerdo más favorable a los intereses estadounidenses, en lugar de concretar una salida del tratado. 

 

¿Cómo impactaría la salida de Estados Unidos del T-MEC?

Una eventual salida de los Estados Unidos del T-MEC provocaría un impacto económico inmediato sin precedentes, exponiendo más exportaciones mexicanas y canadienses a aranceles estadounidenses más altos. Actualmente, gran parte de los bienes comerciados bajo el acuerdo, con excepciones como los automóviles, permanecen exentos de los aranceles globales impulsados por Trump. 

Esto ha dado como resultado que México y Canadá mantengan aranceles efectivos en promedio más bajos frente a otras potencias económicas. Además, de acuerdo con datos de 2024, ambos países figuran como los principales socios comerciales de Estados Unidos y como los mayores compradores de productos estadounidenses 

En el largo plazo, tan solo la posibilidad de abandonar el acuerdo podría profundizar el distanciamiento entre los tres países, y revertiría tres décadas de integración comercial. 

En el Foro Económico Mundial de Davos del mes pasado, Mark Carney, primer ministro canadiense, hizo un llamado a los países de tamaño medio a construir nuevos vínculos para resistir la coerción económica de las superpotencias agresivas, afirmando que el antiguo orden internacional basado en reglas se trata de una “ficción”. 

Dicho discurso, interpretado como un ataque indirecto a Estados Unidos, provocó la molestia de Trump, quien realizó una nueva serie de amenazas contra Canadá.