Durante este jueves, Cuba tendrá prolongados cortes eléctricos en todo su territorio. De acuerdo con información de la Unión Eléctrica (UNE), un organismo adscrito al propio gobierno, los apagones desconectaran hasta un 58% de la isla en el momento de mayor demanda energética. Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024; sin embargo, el asedio petrolero impuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, desde enero ha incrementado los apagones eléctricos, paralizando por completo la economía, la producción y distribución de alimentos e incrementando el malestar social. El 31 de enero se registró el máximo histórico desde que Cuba comenzó en 2022 a difundir regularmente sus estadísticas energéticas, con un apagón que dejó sin electricidad a un 63% de todo el país. Desde entonces, los apagones de 20 horas diarias se han generalizado en amplias zonas de la isla. La UNE, un organismo adscrito al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé que para el horario de mayor demanda de este jueves, durante la tarde-noche, haya una capacidad de generación de 1.346 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.100 MV. Por otro lado, actualmente ocho de las 16 centrales de producción termoeléctrica operativas se encuentran fuera de servicio por averías o mantenimientos. Dicha fuente de energía supone de media en torno al 40% de la energía necesaria para la isla. No obstante, esto no está relacionado con el bloqueo petrolero de Estados Unidos, sino a las condiciones en las que operan las obsoletas centrales termoeléctricas, con décadas de explotación, falta de mantenimiento adecuado y un déficit crónico de inversiones. El otro 40% de la energía necesaria para abastecer las necesidades de la isla provienen de la generación distribuida por combustibles. Los expertos independientes indican que la crisis energética de Cuba responde a la infrafinanciación crónica en manos del estado desde el triunfo de la revolución en 1959. Por su parte, el gobierno cubano ha señalado el impacto de las sanciones estadounidenses a dicha industria como una “asfixia energética”. Numerosos cálculos independientes estiman que serían necesarios unos aproximados 8,000 y 10,000 millones de dólares para reparar y sanear todo el sistema eléctrico de la isla. Mientras tanto, los prolongados apagones diarios continúan lastrando la economía, la cual, de acuerdo con cifras oficiales, se ha contraído más de un 15% desde 2020 y ha sido el detonante de las principales protestas durante los últimos años. |