Brasil ha implementado el martes nuevas medidas que restringen el acceso a redes sociales a los menores de edad y amplían su protección para impedir que sean expuestos a contenidos violentos o ilegales. Para la protección de los menores y adolescentes de los algoritmos adictivos en redes sociales, numerosos países, con Australia a la cabeza, ya han prohibido su acceso a los más jóvenes. La ley que ha entrado en vigor este marzo, conocida como "ECA digital", fue aprobada en 2025 tras un escándalo por una presunta explotación sexual de menores en Instagram. A partir de ahora en Brasil, los adolescentes de hasta 18 años deberán tener sus cuentas vinculadas a un responsable. Asimismo, las redes sociales deberán exigir una verificación “confiable” de la edad para impedir que los menores de 18 años puedan acceder a los contenidos prohibidos o inadecuados, como páginas pornográficas o de contenido violento. Además, se eliminarán funciones que fomenten la permanencia en línea, como los videos que se reproducen automáticamente o que parecen ser infinitos. La legislación también prohíbe que los menores declaren su edad por sí mismos y cancela todo tipo de publicidad que vaya dirigida a usuarios menores de 18 años. ECA digital también contempla herramientas de control parental que permitirán a los padres limitar el tiempo de uso y bloquear interacciones con desconocidos. El alcance de esta legislación es sumamente significativo debido al tamaño del mercado brasileño, con más de 210 millones de habitantes y un muy alto nivel de consumo digital en redes sociales como YouTube, TikTok e Instagram. Por otro lado, las autoridades brasileñas planean crear un organismo autónomo encargado de supervisar la aplicación de la ley y desarrollar su reglamentación. En respuesta, empresas como Meta han señalado que ya se encuentran trabajando en adaptar a sus redes sociales nuevas funciones, como límites de uso diario y el silenciamiento de notificaciones nocturnas. |