Lunes 23 Marzo 2026

El presidente colombiano Gustavo Petro ha vuelto a estar en el centro de la polémica internacional luego de que la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) lo haya catalogado como un “objetivo prioritario”

Esto ha ocurrido en medio de una serie de investigaciones federales en Estados Unidos que buscan determinar posibles nexos y financiamiento con redes de narcotráfico. La información que ha sido revelada por fuentes cercanas han generado una fuerte reacción política y han reabierto el debate sobre la relación entre el gobierno y el narco en la región. 

De acuerdo con los documentos revelados,el nombre de Petro aparece en varias investigaciones desde 2022, y muchas de estas se basan en declaraciones de informantes confidenciales y testimonios que fueron recogidos por las autoridades estadounidenses. 

En las investigaciones se le señala a Petro de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa, de establecer acuerdos para frenar las extradiciones hacia Estados Unidos, facilitar el uso de los puertos colombianos para el envío de drogas (principalmente cocaína y fentanilo) y de mantener presuntos beneficios hacia narcotraficantes mediante su política de “paz total”. 

Si bien la etiqueta de “objetivo prioritario” establecida por la DEA no implica su culpabilidad, si indica un alto nivel de interés por parte de la administración, reservado para figuras de suma importancia en el narcotráfico. 

No obstante, las investigaciones se encuentran en una fase preliminar y las autoridades estadounidenses han evitado dar declaraciones oficiales. Los fiscales federales en Brooklyn y Manhattan ya han interrogado a narcotraficantes sobre los posibles vínculos con el presidente colombiano. 

Uno de los ejes centrales de la investigación apunta a supuestas solicitudes de sobornos desde la cárcel La Picota, en donde intermediarios habrían ofrecido evitar las extradiciones a cambio de beneficios. 

 

Familia de Gustavo Petro también es investigada

Las investigaciones por parte de Estados Unidos no se han limitado únicamente al mandatario colombiano, sino que miembros de su entorno familiar también están siendo investigados desde los últimos años. 

El hijo del presidente, Nicolás Petro Burgos, fue acusado en 2023 de recibir dinero de origen ilícito, aunque él se declaró inocente. Asimismo, su hermano, Juan Fernando Petro, ha sido mencionado en presuntas negociaciones con narcotraficantes encarcelados. 

Hasta el momento, la investigación continúa abierta y sin cargos formales. El desenlace dependerá de las pruebas que logren reunir las investigaciones de las autoridades estadounidenses y de las respuestas políticas que provoque tanto en Colombia como a nivel internacional.