Catorce mexicanos han fallecido bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) desde el 20 de enero de 2025, fecha en la que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, inició su segundo mandato presidencial. El pasado 25 de marzo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), informó que al menos dos mexicanos murieron en el contexto de las redadas migratorias. El total, la cantidad oficial apunta a seis decesos por complicaciones médicas, cuatro por suicidio, unoi por herida de arma de fuego y un caso adicional cuya causa de muerte aun es investigada. Las víctimas han sido identificadas como Avelardo Avelleneda Delgado (Georgia), Jesús Molina Veya (Georgia), Jaime Alanís García (California), Lorenzo Antonio Batrez Vargas (Arizona), Oscar Rascón Duarte (Georgia), Silverio Villegas González (Illinois), Ismael Ayala Uribe (California), Miguel Ángel García Hernández (Texas), Leo Cruz Silva (Missouri), Gabriel García Avilés (California), Heber Sánchez Domínguez (Georgia), Alberto Gutiérrez Reyes (California), Royer Pérez Jiménez (Florida) y José Guadalupe Ramos Solano (California). El caso más reciente es el de José Guadalupe Ramos Solano, de 52 años, quien murió el pasado 25 de marzo en el centro de procesamiento de Adelanto, California, mientras permanecía bajo custodia del ICE. De acuerdo con los reportes oficiales del ICE, cada fallecimiento incluye un apartado llamado “expediente criminal”, en el cual se enlistan los presuntos antecedentes de las personas detenidas. Dicho enfoque ha sido duramente cuestionado por centrarse en las acusaciones de los detenidos y no en las circunstancias de la muerte, algo que han advertido los especialistas que podría derivar en la estigmatización de las víctimas. |