Este miércoles, la Primera Ministra de Japón, Sanae Takaichi, mantuvo una conversación telefónica con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en la que exigió garantías concretas de seguridad para la navegación de los buques relacionados con Japón a través del Estrecho de Ormuz. Esta conversación se produjo el mismo día en que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un alto al fuego bilateral por dos semanas con Irán. Este alto al fuego se ha producido en un momento sumamente frágil de desescalada tras semanas de tensión militar, y está condicionado a la reapertura total del estrecho. Takaichi calificó la pausa de las hostilidades entre Washington y Teherán como “un movimiento positivo”, aunque subrayó que Japón necesita compromisos verificables y confiables antes de considerar la situación normalizada. Japón es un país enormemente dependiente de las importaciones energéticas que transitan por el Estrecho de Ormuz. El bloqueo de dicha ruta golpeo drásticamente la economía japonesa, colapsando el tráfico naval en un 97%. Japón forma parte del grupo de los 22 países que exigen la reapertura inmediata del estrecho. Asimismo, durante la conversación telefónica, Takaichi también habló sobre la situación de un ciudadano japonés detenido en Irán, presuntamente un periodista de la cadena NHK, cuya liberación es reclamada por el gobierno japonés. Si bien no se han revelado mayores detalles de la conversación telefónica entre Pezeshkian y Takaichi, se sabe que ambos líderes acordaron mantener comunicación continua durante los próximos días para dar seguimiento a los compromisos adquiridos en el contexto del alto al fuego. |