El gobierno de los Estados Unidos ha propuesto un cambio significativo en la forma en que los jóvenes varones se inscriben en el Sistema de Servicio Selectivo (SSS). A partir de diciembre de este año, la inscripción sería automática, eliminando la obligación de que cada joven se registre por cuenta propia dentro de los 30 días posteriores a cumplir 18 años. Si bien la medida busca una mayor eficiencia administrativa y el ahorro de los recursos, también ha generado inquietudes sobre un eventual regreso al reclutamiento militar obligatorio en caso de existir una crisis que involucre a los Estados Unidos. La nueva norma fue presentada por el SSS ante la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, y plantea que la responsabilidad del registro pase de los individuos al propio sistema mediante la integración con bases de datos federales. De llevarse a cabo, el proceso sería más simplificado y reduciría los costos de campañas de educación que actualmente se realizan para garantizar el cumplimiento. En Estados Unidos, los hombres de entre 18 y 25 años ya están obligados por ley a registrarse. No hacerlo constituye un delito que, en teoría, puede acarrear hasta 5 años de prisión federal y la pérdida de ayudas financieras para estudiantes, empleos federales e incluso la ciudadanía en el caso de los no ciudadanos.
Antecedentes de reclutamiento militar forzoso en Estados UnidosEl último reclutamiento militar forzoso en Estados Unidos ocurrió en 1973 durante la Guerra de Vietnam, luego de años de oposición pública masiva. Dicho conflicto provocó el reclutamiento de aproximadamente 1.8 millones de estadounidenses, derivando en la creación de un ejército totalmente de voluntarios. El registro en el servicio selectivo fue restablecido en 1980 por el presidente Jimmy Carter, aunque desde aquel entonces no se ha utilizado para un reclutamiento obligatorio. Los proponentes de la nueva norma sostienen que la inscripción automática permitirá al gobierno ahorrar millones de dólares y reasignar dichos recursos económicos a la preparación y movilización militar. Por su parte, la congresista demócrata, Chrissy Houlahan, impulsora de la medida, señaló que el dinero podría utilizarse en tareas importantes para la defensa nacional.
Miedo y críticasPese a los beneficios administrativos presentados por los congresistas y defensores de la nueva norma, esta propuesta ha generado preocupación entre algunos sectores de la población. El principal temor es que el registro automático facilite el eventual regreso al reclutamiento forzoso si se intensifica un conflicto internacional, como la guerra con Irán. Ante el temor y las críticas, la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, aseguró que la nueva norma de reclutamiento no forma parte de los planes actuales de la Administración Trump respecto a las tensiones en Medio Oriente. No obstante, Leavitt reconoció que Trump mantiene “todas las opciones sobre la mesa” cuando se trata de proteger al pueblo estadounidense. |