Lunes 13 Abril 2026

El Gobierno iraní, en respuesta a las amenazas recientes de Donald Trump, sostuvo que la aproximación de cualquier buque militar al estrecho de Ormuz se considerará un acto de violencia del alto al fuego de dos semanas y enfrentará una respuesta “contundente”. Asimismo, aseguró mantener el “control total” sobre la vía marítima, por la que circula alrededor del 20% del petróleo mundial. 

“La armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) declara que, contrariamente a las falsas afirmaciones de algunos funcionarios enemigos, el estrecho de Ormuz se encuentra bajo control y gestión inteligentes, abierto al paso pacífico de embarcaciones no militares de conformidad con las regulaciones específicas, y cualquier embarcación militar que intente acercarse al estrecho de Ormuz bajo cualquier pretexto o excusa será considerada una violación del alto el fuego y será tratada con severidad y contundencia”, indicó en un comunicado a la cadena iraní Press Tv.

La advertencia de Irán se ha producido luego de que Trump declarara ayer que bloqueará el estrecho de Ormuz y que retirara las minas colocadas por Irán en la zona. Esto debido a que las negociaciones llevadas a cabo en Pakistán concluyeron sin un acuerdo de paz. 

Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reiteró la disposición a un pacto “justo y equilibrado”, incluso con referencias religiosas al desear que “Alá dé fuerzas” en las negociaciones. No obstante, en sus declaraciones también condicionó cualquier avance a que Estados Unidos respete los derechos de Irán. 

“Si el gobierno estadunidense abandona su totalitarismo y respeta los derechos de la nación iraní, sin duda se encontrarán maneras de llegar a un acuerdo. Felicito a los miembros del equipo negociador, especialmente a mi querido hermano, el doctor Qalibaf, y les digo: Que Dios les dé fuerzas”, escribió Peseshkian en su cuenta de X.

Sin embargo, el jefe del Parlamento iraní, Mohamad Baquer Qalibaf, endureció el tono, advirtiendo que su país no cederá ante las amenazas y que, de ser puesto a prueba nuevamente, dará “una lesión aún mayor”.